La mitad de las plantaciones de frutales sufrió esta campaña el fuego bacteriano
Pese a estar muy extendido, los ataques sólo afectaron al 4% de los árboles.

Actuación contra el fuego bacteriano en una imagen de anteriores campañas.
No ha dado un respiro a los fruticultores del Bierzo durante esta campaña, hasta el punto de ser considerada por la Junta de Castilla y León como un año especialmente complicado a la hora de controlar el fuego bacteriano.
El servicio territorial de Agricultura dio por concluido el pasado 7 de noviembre el programa de control que arrancó el pasado mes de abril, y en el que los técnicos de la Junta detectaron la presencia de la bacteria Erwinia amylovora en más de la mitad de las parcelas inspeccionadas en la comarca. «En este año se ha producido un incremento significativo en el número de plantaciones afectadas, si bien el número de árboles afectados en ellas se situó en torno al 4%», apuntó el jefe del servicio Territorial de Agricultura, Fidentino Reyero.
Y es que las condiciones meteorológicas reinantes durante la parte central de este año han jugado a favor de un patógeno que se muestra especialmente pernicioso para frutales como el peral. La humedad reinante por las precipitaciones y así como las temperaturas suaves, unido a las heridas producidas en los frutales por las tormentas o segundas floraciones —vías de entrada de la bacteria en la planta— han provocado que una de cada dos plantaciones de frutales del Bierzo se haya visto afectada por estos ataques.
Conscientes de que erradicar este patógeno —extendido por otras zonas productivas de la Península y Europa— es una tarea prácticamente imposible, desde la Junta de Castilla y León se recomienda a los fruticultores —no sólo los profesionales, sino también los propietarios de huertas familiares— acostumbrarse a convivir con esta bacteria. Eso sí, extremando las precauciones como en esta campaña: con podas curativas, con la desinfección de las herramientas, la quema de brotes afectados, e incluso, si fuera necesario, arrancando la plantación. Una situación, esta última que también se ha producido esta campaña en el Bierzo