Bembibre apela a un acuerdo con el denunciante para salvar el lagar
El Ayuntamiento cumple la sentencia y abre expediente a la pedanía de Arlanza.

El lagar de Arlanza ocupa una calle prevista en el PGOU del municipio de Bembibre.
El caso del lagar de Arlanza, construido en 2010 en terrenos que el PGOU del municipio de Bembibre destinaba a una calle sigue los pasos administrativos establecidos por un juez que ha estimado que la ubicación no se ajusta a derecho y ha ordenando el derribo de la infraestructura. El Ayuntamiento de Bembibre comenzó a cumplir ayer la sentencia con la incoación del expediente sancionador contra la Junta Vecinal como promotora de la obra, según confirmaba el alcalde, Manuel Otero.
Sin embargo, lejos de limitarse a acatar la sentencia, Otero abogaba por minimizar los perjuicios para la Junta Vecinal. «El Ayuntamiento de Bembibre lo que hará será defender los intereses de la ciudadanía de Arlanza y su Junta Vecinal, porque son ciudadanos de Bembibre independientemente de que en su momento quien estaba gobernando hubiera realizado una actuación que no se ajusta a derecho según parece por la sentencia que ha emitido un juez», afirmó. Otero señaló que no depende del Ayuntamiento modificar el PGOU para legalizar el lagar, pues se precisaría la aprobación inicial del juez. «Con una modificación puntual ahora hablamos de legalizar algo que un juez ha declarado ilegal», señaló. Y añadió que «debía haberse hecho al contrario, hacer una modificación puntual si querían edificar y, una vez aprobada, hacer la obra». El alcalde apuntó a una única posibilidad que aún deberá estudiarse. «Ya hay una sentencia, independientemente de que busquemos evitar ese derribo, hay que hacer una valoración sobre si es pertinente o no. Hacer una variación en el planteamiento urbanístico por intentar salvar algo que un juez dice que hay que tirar hay que saber si es o no correcto o conveniente, salvo que entre las partes, denunciante y Junta Vecinal, llegaran a un acuerdo, ese acuerdo se lo trasladen al juez que ha ordenado el derribo y este decidirá si es pertinente la modificación puntual del plan de urbanismo, o no».
En el mismo sentido se pronunciaba sobre la rehabilitación del muro de contención que, como resultado de la construcción del lagar terminó derribado sobre la finca particular del demandante. «Sobre él se realizarán así mismo las actuaciones que decida el juez. No queremos perjudicar a la Junta Vecinal de Arlanza, pero cumpliremos escrupulosamente la sentencia de un juez, tratando siempre de apoyar en lo posible a la población de Arlanza, a través de su pedanía» señaló Otero.
Por su parte, el pedáno de Arlanza, Julián García, insistió ayer en que la iglesia del pueblo también está en la misma situación del lagar, pero el particular no la ha denunciado. García recalcó que la pedanía siempre ha tratado de reconstruir el muro en el mismo lugar que ocupaba, pero necesita la autorización del afectado.