UNAS OBRAS RECIÉN CONCLUIDAS
Villafranca pide una nueva reforma del puente tras quedar atascado un autobús
La calzada, delimitada por las vallas que protegen las aceras, es demasiado estrecha.

El autobús de línea entre Ponferrada y Villafranca, atascado a media mañana de ayer.
Ocurrió a media mañana de ayer. El autobús de línea entre Ponferrada y Villafranca del Bierzo se disponía a dejar la villa del Burbia atravesando el reformado viaducto sobre el río. Las obras, recién concluidas, han reducido la calzada a un único carril y han instalado una barandilla tubular para separar la acera de los peatones de la plataforma por donde circulan los vehículos. El problema es que una cosa y la otra, la estrechez de la calzada y la valla que protege a los viandantes no han tenido en cuenta la longitud de los autobuses y los camiones que también tienen que cruzar el puente.
Y enseguida lo comprobó el conductor de Alsa, que vio como el autobús que dirigía se quedaba atascado, incapaz de completar el giro.
Ni para adelante. Ni para atrás. Y sólo maniobrando con paciencia durante unos minutos fue posible ‘liberar’ el vehículo
No es el primer incidente con el nuevo viaducto, abierto al tráfico el pasado viernes después de que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León haya financiado con 112.000 euros de presupuesto una reforma para mejorar la seguridad de una infraestructura histórica —uno de los primeros viaductos de hormigón armado del país— donde se han producido caídas de automóviles al paseo fluvial. Vecinos de Villafranca contaron ayer a este periódico que el mismo ‘rulo’ de seguridad ya obstaculizó el primer día el paso de otro autobús que abolló un lateral de la carrocería y dobló la valla. Y ayer le tocó a un autobús de mayor longitud.
La alcaldesa, Conchi López, restó importancia al suceso, pero no dejó de pedir a la Junta de Castilla y León, responsable de la obra, que acorte el vallado peatonal para conceder más espacio a los vehículos. «El ingeniero y el contratista ya lo han estado viendo y ahora se trata de modificar el proyecto un poco», explicó.
La reforma actual del viaducto, una reivindicación insistente por parte del Ayuntamiento, se había concluido en un tiempo récord, al tratarse el puente de una infraestructura imprescindible para comunicar a la localidad con la N-VI, paso obligado de peregrinos. La intervención ha consistido en una renovación de las aceras y de la calzada, que ahora sólo permite el paso en un sólo sentido regulado por semáforos. La barrera que separa la acera de la calzada, objeto de la discordia, tenía precisamente el objetivo de evitar la caída de vehículos al paseo fluvial.
El Ayuntamiento de Villafranca también ha pedido a la Junta que financie una nueva entrada a la localidad.