INFRAESTRUCTURAS
El Bierzo tiene estancados sus grandes planes de obras, con la A-76 a la cabeza
Sigue pendiente la modernización de los regadíos y las plataformas de mercancías.

La modernización del Canal Alto del Bierzo va por buen camino. La del Bajo, ni se aprobó.
El Bierzo tiene prácticamente estancados la mayoría de sus principales proyectos de infraestructura. Esos de los que se viene hablando desde hace quinquenios. La crisis económica ha pasado y está pasando una factura negativa, que ha convertido planes millonarios prácticamente en papel mojado. Y las iniciativas que están en marcha avanzan renqueantes, con ayudas a cuentagotas y plazos indefinidos.
La autovía de Ponferrada a Orense es la gran asignatura pendiente. El proyecto de la A-76 se encuentra en estos momentos con el estudio informativo aprobado y publicado ya en el BOE, pero de plazos finales, nada de nada. Y lo que cada año se consigna en el presupuesto nacional es poco menos que calderilla.
Las presiones de políticos y empresarios locales no están teniendo el resultado esperado en Madrid y las buenas noticias sobre este vial llegan a cuentagotas. Lo que circula en los foros de poder es que se contratará apenas doce kilómetros en dos tramos, comenzando por el Bierzo entre Villamartín de la Abadía, pasando por Toral y llegando a Requejo. Pero no hay fechas aunque se hable de la gran obra de infraestructura que atravesará las entrañas de la sierra de La Lastra, en el municipio de Sobrado, para entrar ya en tierras de Valdeorras, donde va otro tramo de apenas unos kilómetros por el municipio de Rubiana. La A-76 está presupuestada en 1.200 millones de euros y cuando esté terminada se habrán construido 125 kilómetros que unirán las autovías del Noroeste (la del Biezo) con la de las Rías Baixas (en Orense). Están proyectados 64 viaductos, 22 túneles, 39 pasos superiores y 41 inferiores, así como dos áreas de servicio.
Puerto seco
Otra de las iniciativas que se da en la actualidad casi por perdida, al faltar el respaldo de la Administración central, es el puerto seco de Toral de los Vados. Un proyecto del que se ha hablado mucho (ahora nada) y poco o nada se ha visto. Se trata de una superficie de dos millones de metros cuadrados a la que llegarían y saldrían principalmente por ferrocarril las mercancías. Esta base de operaciones ferroviarias se emplazaría en unos 450.000 metros cuadrados urbanizadbles y se llegó a dar la cifra de los 24 millones de euros de inversión necesaria. Eran los tiempos de bonanza económica y ahora el alcalde socialista de Toral, Pedro Fernández, culpa a los actuales dirigentes del Gobierno central del olvido.
Otro de los grandes proyectos millonarios paralizados —en este caso por culpa de los regantes que no se pusieron de acuerdo— es el de la modernización de los regadíos del Canal Bajo del Bierzo.
27 millones sin dueño
Eran 27 millones de euros de inversión, con el 80% aportado por Europa y aunque se habló ñuego de «esperanza» a incluirlos en otras anualidades, todo está parado.