Carlos Núñez puso la banda sonora a la noche ‘romántica’ de la villa del Boeza

l. de la mata
Es uno de los mejores gaiteros del mundo y ayer puso música celta, galaica o bretona a la noche más romántica de la capital del Bierzo Alto. Salió y triunfó no sólo con los sones de la música que le ha llevado a lo más alto, sino también con sus palabras y porque sacó a bailar a todas las autoridades presentes, que se levantaron de su asiento y alzaron las manos entrelazándolas en grupo al más puro estilo de una muñeira. También porque terminó su actuación interpretando la danza de los gigantes y cabezudos de Villafranca.
Bembibre no podría haber escogido a un músico más acertado. Y es que, como el propio alcalde de Bembibre, José Manuel Otero, apuntó, Carlos Núñez siguió los pasos de Enrique Gil y Carrasco hasta Rouen, las puertas de la Bretaña Francesa. La música del gaitero gallego hizo, desde luego, las delicias de los presentes, entre los que se contaron numerosas personalidades, como el subdelegado del Gobierno, Juan Carlos Suárez Quiñones; el fiscal jefe de Ponferrada, Jacinto Villalvilla; el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Alfonso Arias; el presidente de la Diputación de León, Emilio Orejas; el presidente de la Audiencia Provincial, Manuel García Prada; el cónsul de Caboverde y varios alcaldes, concejales, diputados, senadores, empresarios, periodistas y un larto etcétera.