Urgen restaurar la casa colgante de Cornatel por el riesgo de derrumbe
La Asociación de Amigos nombra a Gil y Carrasco ‘Tenente 2015’.

Castillo de Cornatel, con la casa colgante al fondo.
La casa colgante del Castillo de Cornatel corre serio riesgo de derrumbe. Así lo alertaron ayer desde la Asociación de Amigos de la fortaleza de Villavieja, urgiendo que se retome la segunda fase del Plan Director de este recinto fortificado y que lleva olvidado en algún cajón de la administración desde hace ya una década.
«Estamos hablando de una edificación que está colgada sobre un acantilado. Es el edificio más vulnerable del castillo. No tiene techumbre, por lo que los muros están descubiertos y el agua se filtra por ellos, con lo que ya han comenzado a aparecer grietas», denunció el presidente de la asociación, Daniel Fernández.
Y es que la intervención en este edificio de la fortaleza estaba incluida en esa segunda fase del plan director que no se ha llegado a materializar, cuando inicialmente estaba previsto acometerla una vez concluida la primera fase. «En aquel momento se hablaba de una intervención menos costosa que la primera, que ascendió a 1,2 millones de euros, si bien ahora, mucho nos tememos que por dejadez, el importe de esa segunda fase se tenga que revisar al alza, y que supere la inversión de la primera».
Entonces, la financiación había corrido a cargo de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, dependiente de la Junta, que aportó el 80% del presupuesto, mientras que el resto lo afrontaron la Diputación y el Ayuntamiento de Priaranza.
La Asociación de Amigos del Castillo de Cornatel, en la asamblea anual celebrada este domingo, acordó retomar en primavera las jornadas de limpieza de la fortaleza y su entorno, que se centrarán, principalmente en la zona de la casa colgante y del propio acceso al Castillo.
En la asamblea de socios también se designó el ‘Tenente 2015’, que al encontrarnos en el año en el que se celebra el bicentenario del nacimiento del autor del Señor de Bembibre, la elección recayó en Enrique Gil y Carrasco. Esta designación obligará a variar el desarrollo de los actos de entrega del galardón, que se venían desarrollando en el transcurso de una cena de homenaje.
También se designó al socio de mérito, un galardón en esta edición colectivo, al distinguir a los socios fundadores de la Asociación de Amigos del Castillo de Cornatel. Un colectivo que en la actualidad cuenta con 110 miembros.
Asimismo, en la asamblea también se aprobó el presupuesto para el año 2015, que ascenderá a 1.760 euros.