POLÍTICA
El alcalde de Fabero rompe con el PP para protestar por su política minera
José Ramón Cerezales renuncia a la reelección y dejará la vida pública en mayo

José Ramón Cerezales, en el despacho de la Alcaldía
«No me veo con fuerzas para pedir el voto para el Partido Popular a un amigo o vecino que está en su casa por una política que considero nefasta», decía ayer el alcalde de Fabero, José Ramón Cerezales, para romper con el partido en cuyas filas concurrió hace cuatro años como independiente y anunciar que renuncia a la reelección en protesta por las actuaciones contrarias a la minería del Gobierno central. Cerezales dejará la política después de las elecciones del 24 de mayo.
Cerezales mostró su decepción con el PP ante la grave crisis social que atraviesa Fabero. «La cruda realidad es que los representantes de este partido nos han abandonado a nuestra suerte y para colmo nos encontramos con una política respecto al carbón que carece de sentido y totalmente confundida», aseguró.
El regidor reconoció su error al ir en la lista del PP. «En el año 2011, cuando me presenté junto con una lista totalmente renovada, como independiente, pero bajo el paraguas del Partido Popular, pensé ingenuamente que estaba dentro de un equipo que me ayudaría a solventar las muchas carencias de mi municipio». Cerezales recordó que «todos los representantes del Partido Popular nos habían trasladado una perspectiva de defensa a ultranza del carbón y de todos los proyectos de Fabero como la vía rápida o el Parque Minero», algo que no se ha materializado en los últimos cuatro años. El alcalde considera que «es evidente que los municipios mineros han estado castigados desde siempre por las políticas energética, gobernase quien gobernase». Y recordó que los socialistas fijaron «una fecha de cierre» para la minería «y ahora se presentan como salvadores del carbón», y el PP, cuando es oposición «engaña a sus candidatos» y defiende que el carbón «es nuestra una fuente de energía, pero cuando gobierna lleva a las cuencas a un auténtico declive». Desengañado, Cerezales insistió en que «todos dejan a la deriva el sector cuando gobiernan».
El alcalde entiende que resolver los problemas de la minería «es una cuestión de voluntad» porque «cumpliendo lo firmado, que no es otra cosa que respetar la cuota del 7,5 por ciento que reserva el mis energético a la quema de carbón nacional», el sector saldría adelante.
Cerezales se mostró satisfecho del trabajo de su equipo para reducir en un 50 por ciento la deuda de más de 4,3 millones de euros de «un ayuntamiento en Bancarrota» y gestionar para todos los vecinos.