El otro Cristo de la Fortaleza
La copia de la talla románica que se veneró en el Castillo de Ponferrada vuelve por un día a la antigua capilla del monumento y procesionará en el Viacrucis del Lunes Santo.
Lo que en otro tiempo fue la capilla del Castillo de Ponferrada, hoy convertida en escenario de actividades culturales, recuperó ayer por unas horas su antigua condición. Y lo hizo gracias a la réplica del Cristo de la Fortaleza o de las Maravillas, la talla románica tardía —o gótico temprana, según se mire—ante la que debió ordenarse más de un templario que en los últimos años ha vuelto a ser objeto de culto en la Basílica de La Encina. Con el original cedido para una exposición temporal en Santiago de Compostela, la copia encargada por la Hermandad de Jesús Nazareno y elaborada a partir de distintas fotografías por los artesanos de Puente Órbigo Pedro Antonio Andrés y Javier Alonso, será la principal novedad de las procesiones de Semana Santa en Ponferrada, antes de ocupar un lugar en el Museo de las Cofradías. La copia, una reproducción que calca las formas y la policromía original tanto como el paso del tiempo, procesionará en el Viacrucis por la ronda del Castillo el próximo Lunes Santo.
El otro Cristo de la Fortaleza reproduce lo que los dos artesanos denominaron ayer las «heridas de guerra» de la talla original, el cuarteado de la policromía y «la pátina que le da el paso del tiempo», explicó Pedro Antonio Andrés. Y el resultado no sólo ha convencido a la Hermandad que dirige Marco Morala. También al rector de la Basílica de La Encina, Antolín de Cela, que reconoció que siempre había tenido sus dudas ante la dificultad que entrañaba el trabajo. «Estamos de enhorabuena», dijo. «Estamos terriblemente orgullosos», añadió el concejal Emilio Cubelos.
La talla ha costado 4.000 euros sufragados por cuestación popular. Morala reconoció su emoción por el regreso simbólico de la pieza al primer lugar donde se le rezó.