Una casa en Villanueva y la capilla de Quintela, premios Palacio de Canedo
Prada A Tope reconoce así la recuperación del patrimonio arquitectónico berciano.

Premiados, jurado y patrocinadores, en la entrega de los premios Palacio de Canedo.
Un año más —y ya se cuentan siete— el Palacio de Canedo acogió ayer el acto de entrega de los premios del mismo nombre, organizados por la Fundación Prada A Tope, con la colaboración del Consejo Comarcal y del Ayuntamiento de Carracedelo, para reconocer y poner en valor el trabajo realizado por particulares e instituciones públicas en la recuperación del patrimonio arquitectónico berciano. En esta edición, los galardones han ido a parar a la pedanía ponferradina de Villanueva de Valdueza y al pueblo de Quintela, en Balboa. En el primero, un particular, José Luis Fernández, ha rehabilitado una casa para convertirla en alojamiento de turismo rural —La Casona de la Villa— respetando totalmente su diseño original. En Quintela ha sido el colectivo vecinal el que se ha encargado de recuperar la antigua capilla, respetando igualmente los elementos originales. Ambos proyectos recibieron ayer un diploma acreditativo y un premio de 1.500 euros.
La vivienda de Villanueva es un edificio de dos plantas que estaba totalmente arruinado que ha recuperado el esplendor de sus orígenes, con corredor de tabla y barrote, y con el entramado de madera y barro en las zonas ganadas al corredor, entre otros atributos. En su caso, el jurado valoró «la fidelidad al original tanto en el aspecto exterior como en la volumetría, que no se alteró ni se abrieron nuevos vanos, ni cualquier otro cambio estético que arruinara la idea original», detallaron fuentes de la Fundación Prada A Tope.
El proyecto de Quintela, capitaneado por Javier Víctor Suárez, sigue la misma línea de respeto y fidelidad al diseño inicial. Se trata de un sencillo edificio de piedra, madera y pizarra del que el jurado ha valorado «la pureza con la que se respetaron los elementos originales».
Estos fueron los dos principales premiados en la séptima edición de los Palacios de Canedo, pero no los únicos. Así, en la categoría de proyectos realizados por personas a título particular, el segundo premio (1.000 euros) fue para la restauración del Albergue Leo, en Villafranca del Bierzo, y el tercero (500 euros) para la casa restaurada por Maite Armendáriz en Magaz de Arriba. En este apartado el jurado incluyó también un accésit sin dotación económica para remodelación acometida por Balbino Lamagrande en un edificio de finales de 1.800 que perteneció a la alta burguesía local —la familia de los Burgueños— y que se convertirá en un establecimiento hotelero.
En la categoría de inmuebles restaurados por instituciones públicas, el segundo premio (1.000 euros) fue para la Junta Vecinal de Montes de Valdueza (Ponferrada), por la recuperación de la conducción del agua que el Monasterio de Montes tenía para servicio del convento y del resto de vecinos; y el tercero (500 euros) se lo llevó el Ayuntamiento de Noceda por la reconstrucción y rehabilitación de las antiguas escuelas para convertirlas en museo arqueológico. En este caso, el accésit reconoció el trabajo de la Junta Vecinal de Lomba en la recuperación de la ermita de Santa Elena.
Como patrocinadores de estos premios, tanto el presidente del Consejo Comarcal, Alfonso Arias, como el alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce, felicitaron a José Luis Prada por su iniciativa. «El mejor legado que le podemos dejar a nuestros sucesores es un patrimonio bien recuperado», resumió el alcalde de Carracedelo.