SUCESO
Localizan el cadáver del anciano desaparecido hace 6 días en Carracedelo
El cuerpo fue encontrado semihundido en una presa de riego a 500 metros de su vivienda.

Zona en la que fue localizado en cadáver del anciano desaparecido hace seis días.
A las diez de la mañana de este martes se daba por concluido el dispositivo de búsqueda que ha tenido a la localidad de Carracedelo como epicentro de la operación desplegada para localizar a Francisco G. L., un anciano que faltaba de su domicilio desde el pasado jueves. Seis intensas jornadas en las que se ha peinado el entorno de la cabecera del municipio carracetelense y que llegaban a su conclusión en el día de ayer con la localización del cuerpo sin vida de este septuagenario a unos 500 metros de su domicilio.
El cuerpo de Francisco F. L, de 76 años de edad,. fue localizado semi-hundido en la presa de La Magariña, en la localidad de Carracedelo en la inmediaciones de un molino abandonado, sin signos aparentes de violencia. Precisamente, el propietario de el molino fue el que localizó el cuerpo del anciano, dando conocimiento de su hallazgo a los efectivos de la Guardia Civil que han venido participando en las labores de rastreo.
Unas labores de búsqueda en la que se ha volcado un número importante de vecinos de este municipio organizando batidas que han tenido como puntos de partida tanto su domicilio en la plaza del Ayuntamiento de Carracedelo como de la localidad de Villadepalos, donde se apuntaba —erróneamente— que podría haber sido visto por última vez. A este operativo también se incorporaron perros especializados en la búsqueda de personas, desplazados por la Guardia Civil desde Zamora, así como voluntarios de la Cruz Roja del Bierzo. Alguno de los participantes en las batidas organizadas para localizar al septuagenario apuntan que la zona donde finalmente fue localizado había sido revisado en días anteriores. Se trata de una zona con una espesa maleza, lo que habría impedido su localización con anterioridad.
Hay que recordar que la búsqueda de Francisco G. L. se inició el pasado viernes, después de que en la noche anterior su cuñada no lo hubiese encontrado en su domicilio cuando le giró la visita que solía realizar a diario. Francisco G. L., que sufría un leve problema de desorientación, vivía solo.
La última vez que se vio con vida a Francisco G. L. fue cuando se dirigió a un establecimiento de alimentación cercano a su vivienda para comprar fruta y carne. Desde entonces se perdió su rastro, hasta que en la mañana de ayer se encontraba su cadáver en una zona de espesa maleza donde se acometerá próximamente una concentración parcelaria.