SOLIDARIDAD
Un faberense lega al Ayuntamiento sus bienes para crear un programa de becas
Fernando González Terrón quería ayudar a los universitarios con menos recursos
Aunque había fijado su residencia fuera de Fabero —primero en Ponferrada y luego en Valladolid— siempre estuvo al tanto de su pueblo, vinculado al mismo y pendiente de los asuntos sociales que afectaban al municipio. Por eso, decidió que, una vez fallecido y ante la falta de familiares directos, legaría al Ayuntamiento todo y cuanto tenía para que la administración local destinara el dinero a fines educativos, dando forma a un programa de becas para ayudar a los jóvenes universitarios pertenecientes a familias con recursos insuficientes. Este es el resumen de la historia de Fernando González Terrón, un vecino de Fabero fallecido a finales del año pasado que con su gesto ha devuelto a los faberenses la confianza en la fuerza de la solidaridad.
El propio alcalde en funciones de Fabero, José Ramón Cerezales, dio a conocer ayer la noticia, aunque hace ya un mes que la familia —fundamentalmente hermanos— de González Terrón comunicó al Ayuntamiento la decisión que éste había tomado antes de morir y así lo había dejado especificado en un testamento que data del año 2008.
De cuánto es la cantidad que el Ayuntamiento faberense heredará para poner en marcha el ya citado programa de becas nada se sabe aún. Cerezales sí especificó que existen dos pisos: uno en Ponferrada y otro en Valladolid, y algún seguro del que no se conocen muchos detalles. Queda todavía por determinar la existencia de cuentas bancarias y dinero en metálico del que disponía este hombre que falleció a los 54 años de edad.
«En su testamento especifica que es su voluntad que dichos bienes o el producto de los mismos sean destinados a crear un fondo cuyo objeto sea la concesión de becas para jóvenes a fin de realizar estudios universitarios, siempre que estén censados en el municipio y que la situación económica familiar no les permita realizar dichos estudios», explicó el regidor faberense, añadiendo, asimismo, que requisito indispensable es ser también buen estudiante, pues si una vez recibida la beca no cubre el 80% de los créditos, éste le podrá se retirada.
Serán el alcalde y la corporación que en el momento de concesión de las becas dirijan el Ayuntamiento los responsables únicos de la puesta en marcha del programa de becas, de su cumplimiento y de conceder o retirar dichas primas.
Un gesto, el descrito en estas líneas, que engrandece la figura de una persona que durante varios años también trabajó por su pueblo desde el propiio Ayuntamiento. Y es que Fernando González Terrón fue concejal del mismo a finales de la década de los 80 y principios de los años 90.
Ahora, la pelota está en el tejado de la administración local, que debe resolver el papeleo pendiente para poder recibir la herencia legada por este vecino y poner en marcha el programa que condiciona su recepción, lo que dicta el testamento.