La Ciuden estudia medidas por el retraso del fin de obra de Ene Central
La UTE comunicó a la Ciudad de la Energía la imposibilidad de terminar este mes.

El Museo Nacional de la Energía o Ene Central se emplaza en la vieja central de Compostilla I y con un edificio nuevo.
Las empresas constructoras del Museo Nacional de la Energía de Ponferrada —lo que se ha dado en llamar como Ene Central y que se emplazará en las instalaciones de la vieja central térmica de Compostilla I, junto a la sede de lo que en su día fueron las oficinas de Endesa— comunicaron esta semana a la Fundación Ciudad de la Energía la imposibilidad de terminar las obras este mismo mes. El contrato estipulaba como fecha fin de obra y cumplimiento de contrato el 30 de este mes de junio. Sin embargo, según confirmaron ayer fuentes de la propia Ciuden las obras se demorarán un tiempo más, que de momento no ha sido precisado.
La empresa solicitó una ampliación de plazo y desde la Ciuden adelantaron que esa medida «se negociará», dado que el incumplimiento del contrato obligará a estudiar medidas.
A la hora de concretar las causas que llevan a este nuevo retraso en las obras del Museo Nacional de la Energía, Ene Central, la explicación dada por la unión temporal de empresas constructoras ha sido la de que se trata de «dificultades propias de obras», sin precisar más.
En cualquier caso, la Ute sí ha comunicado a la Ciuden que su decisión de solicitar un aplazamiento del fin de obra «no se trata de una situación grave en cuanto a la dilatación de los plazos».
Por lo pronto las consecuencias de este nuevo retraso en el fin de las obras se están estudiando en la Fundación Ciudad de la Energía que dirige Eduardo Castiñeiras. En principio se cree que no serán muy importantes ni tendrán una incidencia decisiva en la puesta en marcha de todo el proyecto museístico ya perfilado.
La puesta en marcha de estas obras ha estado marcado por varios retrasos. Primero por problemas con las empresas constructoras y luego por los cambios políticos en el Gobierno central, el recorte presupuestario debido a la crisis económica generalizada y ahora por problemas menores propios del fin de obra.
En enero de 2011 la Ciuden aceleraba el proyecto y adjudicaba a una Ute las obras, integrada por las grandes constructoras Dragados y FCC, que incorporaban a empresas locales como Basante y Ceteco. De aquella se habló de un plazo de 15 meses y un empleo de 200 personas, con una adjudicación presupuestaria de 33,4 millones de euros, tras ser licitada en 37,8 millones.
Hubo problemas en enero de 2012 cuando la concesionaria Dragados paralizó las obras, pero en mayo de 2013 las obras del Museo de la Energía se reanudaron con la firma del acta de replanteo por parte de Dragados, FCC, Ceteco y Basante.
El recorte destacado en el presupuesto hizo que la Ciuden recibiera en el 2013 apenas 41 millones de euros y parte de esta inversión era para su centro de investigación, dejando en 15 millones del dinero para el Museo Nacional de la Energía.
En enero de este año el actual director general Eduardo Castiñeiras decía que las obras iban dentro de lo previsto y estarían terminadas en mayo o este mes de junio. Pero ahora se produce un nuevo revés, aunque las mismas fuentes de la Ciuden están convencidas de que no será muy importante la demora y tan grave como la anterior, con otros directores generales, como cuando José Ángel Azuara se negó a plegarse a las pretensiones de un modificado de obra.