Un incendio forestal amenaza un barrio de la localidad de Sigüeya
El alcalde de Benuza daba anoche por extinguidas las llamas, que comenzaron al borde de la carretera.

Descarga de agua en el frente del incendio de Sigüeya.
«El fuego estuvo a punto de entrar en el pueblo», relataba ayer el alcalde de Benuza, Agapito Encina, para informar del incendio forestal que a primera hora de la tarde amenazó algunas casas de la localidad de Sigüeya. Al menos cinco helicópteros y dos camiones motobomba trabajaron durante toda la tarde para sofocar las llamas, que según Encina, habían comenzado sobre las 12.30 horas al pie de la carretera de Pombriego a Silván. El regidor entiende que se trata de un incendio debido a la mano del hombre por el lugar donde comenzaron a propagarse las llamas.
No fue necesario evacuar a ninguno de los ochenta vecinos que estos días se encuentra en Sigüeya, aunque vieron cerca las llamas en torno a las 15.30 horas. «Faltó muy poco», contó el regidor de Benuza, que se desplazó a la localidad, como máxima autoridad en la extinción de un incendio en su municipio, para estar al tanto de lo que sucedía. Encina no dejó de lamentar que los helicópteros que descargaron agua en el monte para atajar las llamas, como los de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales de Tabuyo del Monte, tuvieron que aprovechar las balsas de canteras como la de Cupa o volar hasta el embalse de San Justo, en Puente Domingo Florez, para cargar, lo que retrasaba cada descarga unos quince minutos, explicó. «No nos dejan hacer ninguna balsa», se quejó Encina,.
Al cierre de esta edición, la Junta de Castilla y León aún no había facilitado ninguna estimación sobre la superficie quemada.