El presupuesto limita las vacaciones de los bercianos al territorio nacional
Las costas del Mediterráneo y las islas Canarias y Baleares son los principales destinos a los que viajan con un presupuesto medio de 600 euros .

Una pareja contempla el mar en una plaza del Levante español.
¿Playa o montaña? ¿Asegurarse el buen tiempo o arriesgarse? ¿Un todo incluido o media pensión? Este tipo de preguntas rondaron por la cabeza de los bercianos que disfrutan este verano de unas vacaciones alejados de su vida diaria. Aunque la principal cuestión que se plantearon, según las informaciones que las diferentes agencias consultadas por este diario proporcionaron, fue el precio. En función de él, los bercianos pueden viajar más o menos días y a destinos más o menos cercanos primando en casi todos ellos la tónica de quedarse en España. «Normalmente el presupuesto se ajusta a unos 600 euros por persona, aunque varía mucho en función del destino y de las características que el cliente solicita», explicó el vendedor de una agencia de viajes a este diario.
Los principales destinos que eligen son las playas del Mediterráneo —como Gandía, Cádiz, Huelva, Salou o Valencia— y las islas españolas, sobre todo Tenerife y Mallorca, y en ellas permanecen alrededor de una semana. “Poca gente está la quincena completa de vacaciones, aunque dependiendo del destino escogido puede haber excepciones. Lo normal es que opten por coger una semana completa”, apuntó el vendedor de una agencia de viajes de la ciudad.
Las excepciones a esos siete días suelen ser los cruceros o circuitos por diferentes ciudades donde la estancia de una semana se queda corta para visitar los lugares del recorrido escogido. Pero también “hay mucha estancia corta”, señalaron desde otra agencia. Pequeñas escapadas al norte son la opción elegida por aquellos que o bien no disponen de muchos días libres o su presupuesto no es muy alto. “Se sigue notando mucho la crisis y aunque la gente ya puede darse algún respiro no dispone de una gran cantidad de dinero para invertir en sus vacaciones”, explicaron desde una agencia a este diario. No obstante, el vendedor de una agencia afirmó “sentir más alegría entre sus clientes y una recuperación de muchos de ellos que han podido retomar sus vacaciones después de unos años parados por la crisis”.
Tanto este mes como el de agosto y septiembre son las fechas más elegidas por los bercianos para viajar, “en junio apenas han venido clientes solicitando presupuestos”, señalaron desde varias agencias. Este presupuesto eso sí siempre ajustado de antemano. “Hay clientes que no te dicen la cantidad exacta que se quieren gastar, pero en su cabeza la tienen muy presente”, explicó una vendedora. Otros, en cambio, tratan de ser más flexibles aunque por lo general se ajustan más al precio que al destino. “Hay quienes te dicen búscame lo más barato y de ahí no se salen no porque no quieran, sino porque no pueden”, señalaron desde otra agencia. Esta es la principal causa de que muchos de ellos opten por destinos nacionales para pasar sus vacaciones de la época estival.
La cifra de 600 euros por persona es la cantidad media que cada berciano dedica este verano a sus vacaciones, aunque aquellos que son más flexibles pueden llegar a gastarse unos cien euros más si así consiguen irse al destino que querían. Cuando deciden viajar fuera de España eligen principalmente zonas de Europa, como Sicilia o Atenas, cruceros o al Caribe. “Antes elegían mucho destinos islámicos como Túnez o Marruecos pero ahora debido a la difícil situación de esas zonas ya no lo hacen. En cambio, todo el problema de Grecia no se ha notado nada”, matizó el responsable de una agencia. La inestabilidad de muchas zonas turísticas es la causa de que los usuarios no demanden esos países. La principal diferencia respecto a otros años es que ahora los bercianos solicitan cada vez más pensiones con todo incluido. Incluso hay quienes prefieren cambiar de destino para que su presupuesto se ajuste a esas características. Otro cambio es que los cruceros ya no forman parte de ese exclusivo cliente con elevado poder adquisitivo, sino que muchos bercianos se interesan por este producto.
Este verano los bercianos optan por un turismo de playa que deja el de interior para el invierno. El mayor desplazamiento en esta época estival lo hacen jóvenes y familias, ya que las personas mayores prefieren mantenerse en la comarca para sufragar mejor las altas temperaturas dejando los viajes para otras épocas del año.