Fornela sufre nuevos ataques de lobo a ganado en uno de los veranos más críticos

El ternero que apareció muerto el pasado jueves en Peranzanes.
Los ganaderos del valle de Fornela siguen padeciendo los efectos del los ataques de lobo en su ganado. Abril fue un mes extremadamente complicado, con una decena de ataques, y agosto no ha empezado bien. Vuelven a aparecer animales muertos, fundamentalmente crías de ganado vacuno, y a otros se les pierde la pista sin dejar rastro. Esto ha vuelto a pasar en el municipio de Peranzanes, entre Chano y Guímara, a uno de los ganaderos más afectados por los ataques de esta especie esta primaera-verano. La última pérdida fue la de un ternero que el ganadero encontró muerto en la mañana del pasado jueves. El lobo se comió la mayor parte de la res y los buitres hicieron el resto.
El ternero atacado se suma a una lista de otros siete que fueron hallados muertos o desaparecieron a lo largo del mes de abril y dos novillas a punto de parir que corrieron la misma suerte, además de otras dos crias que no ahora tampoco aparecen. Todos ellos propiedad del ganadero Octavio Cordero.
Más de tres meses han pasado desde los primeros ataques y no todos los afectados han cobrado las ayudas de la Junta de Castilla y León, ya que éstas sólo cubren los daños por ataques de lobo producidos dentro de una zona protegida. En el caso de Fornela, ésta no es Reserva Natural en toda su extensión y, concretamente, donde se han producido la mayor parte de los ataques no entra dentro de la misma. El río delimita ambos espacios. «Han pagados dos animales que se encontraban dentro de la zona protegida, pero en mi caso, no he percibido ninguna ayuda pese a que únicamente el río separa la zona protegida de donde pasta mi ganado», detalló Cordero, pidiendo soluciones a la Junta, a la que pide que se haga cargo de la situación.