Estudian medidas especiales como la implantación de la videovigilancia
En más de una ocasión los investigadores tienen constancia de la autoría de un incendio forestal, pero les falla la prueba determinante que es prácticamente ver al pirómano prendiendo el monte. Por eso, desde la Junta de Castilla y León se están estudiando medidas a aplicar con el fin de disuadir la acción de los pirómanos. Especialmente se aplicarían en aquellas zonas o poblaciones en donde se produce una clara reiteración de la quema del monte.
Por ejemplo, el delegado de la Administración autonómica en la provincia indicaba ayer los 10 incendios forestales contabilizados este verano en montes de la pedanía de San Andrés de Montejos; otros diez fuegos en las inmediaciones de Corullón, o también los 8 focos diferentes o espaciados en el tiempo contabilizados en la pedanía de Sésamo.
Dado que se cree que hay cerca un pirómano la idea es estudiar la posibilidad de colocar videovigilancia cerca de estos lugares. Con ello, además del efecto disuasorio, en caso de que la cámara grabase su acción delictiva, el pirómano se enfrentaría a una plena clara que ahora se diluye en los juzgados.