«Pagó los 130.000 euros de la vividenda a ‘tocateja’»

Vvivienda que ocupaba el cabecilla del clan en Camponaraya
La detención de cabecilla del clan de los Larralde despertó expectación entre los vecinos de Camponaraya, pero no se puede decir que su final no fuera algo esperado para los habitantes de esta localidad. «Era una persona que nunca causó ningún problema en Camponaraya. Más bien todo lo contrario, siempre saludaba y tenía una palabra amable en la boca», apuntan los vecinos de Paulino L.U.. Sin embargo su ritmo de vida con coches de alta gama —un Golf rojo y un Q5 aparcados junto al adosado número 17 de la calle Vicente Alexandre— y sin ninguna ocupación conocida hacían al vecindario sospechar «de la procedencia de sus ingresos».
El cabecilla del clan desarticulado por la Policía Nacional la pasada semana instaló su residencia en Camponaraya hace unos siete años, y desde entonces realizaba una vida, dentro de lo que cabe «normal». Asiduo de la ronda de bares en el entorno de la plaza del Ayuntamiento, se mostraba especialmente espléndido a la hora de invitar a alguna ronda a los que estuvieran presentes en ese momento en el establecimiento. La leyenda que ha envuelto siempre a Paulino L. U. es la que señala que «pagó a tocateja los 130.000 euros de la vivienda, sacando los billetes de una bolsa de basura. Y eso que llegó en el momento en el que en esa urbanización se había duplicado el precio de las casas».
Desde que el pasado viernes fuera detenido a escasos metros de su domicilio, la vivienda permanece cerrada. Por allí tampoco se han vuelto a ver ni los vehículos de su propiedad —intervenidos en la operación— «ni el Jaguar ni el Q7 que solían estar aparcados delante».