Legionario longevo
El ex alcalde de Priaranza (1987-1991) Bernardo Álvarez, al que dieron por muerto en la Guerra Civil, cumple cien años.

Bernardo Álvarez Pacios, ayer en su casa de Santalla.
Tenía veinte años cuando lo dieron por muerto en la guerra. Y ocho décadas después, a punto de ser centenario, no se ha olvidado de la fecha, ni del lugar, ni de la camioneta donde lo evacuaron de Carabanchel junto a cuatro cadáveres durante los primeros días de la Batalla de Madrid. Es el legionario más longevo de España, fue alcalde de Borrenes durante seis años en la posguerra, aunque en Santalla, donde vive desde que se casó, le recuerdan más porque dirigió el Ayuntamiento de Priaranza durante un mandato (1987-1991), ya elegido por las urnas con las siglas de la antigua Alianza Popular. Su nombre es Bernardo Álvarez Pacios y el sábado cumple cien años.
El legionario —y el ex alcalde berciano— de mayor edad tiene grabado en la memoria el día 7 de noviembre de 1936, cuando combatía en las filas de las tropas sublevadas contra la República que asediaban Madrid procedentes de Toledo. En Carabanchel Bajo le alcanzaron en una pierna y la herida fue tan grave que le confundieron con un muerto. «Perdí el sentido y me echaron en una camioneta con cuatro moros», decía ayer. Quién sabe lo que hubiera pasado si de camino a la retaguardia no hubieran sufrido un ataque de la aviación y los conductores no hubieran abandonado la camioneta. A la vuelta le oyeron balbucear. «Les pedí agua», decía ayer Bernardo a este periódico. Y lo devolvieron al lugar de los vivos.
Suscrito a Diario de León durante medio siglo, Bernardo Álvarez no volvió a combatir y lo licenciaron después de la guerra. Tuvo un comercio en Borrenes. Se casó en Santalla y tuvo cinco hijos —uno murió muy joven—y con la democracia fue elegido alcalde de Priaranza, donde se preocupó por asfaltar las calles. Aunque ya no lee y le aburre la televisión, Bernardo aún juega a las cartas con tres viudas. El sábado, por su cumpleaños, le espera una fiesta.