Cien días de Courel y una hoja de ruta
El socialista cumple el periodo de gracia en la presidencia del Consejo con el objetivo de lograr más competencias, una sede, financiación propia y la gestión única de Las Médulas.

Gerardo Álvarez Courel, con la bandera oficial de la comarca del Bierzo, este verano.
Con más apoyo del esperado el día de su investidura y con una hoja de ruta ambiciosa que debe empezar a concretarse a partir de ahora, el séptimo presidente del Consejo del Bierzo en casi un cuarto de siglo de historia de la institución, el socialista Gerardo Álvarez Courel, cumple sus primeros cien días de gobierno. Y lo hace con varios frentes abiertos, empezando por el del carbón, decidido como está en involucrar a la institución comarcal en su defesna, pero también con el eterno asunto de la financiación propia —saneadas las cuentas por el equipo de gobierno anterior— la cesión de más competencias de administraciones superiores, pero también de los ayuntamientos, la continuidad de la comarca como una unidad territorial, la gestión única de Las Médulas, y una sede en condiciones, como asuntos pendientes.
Negociado el apoyo de Coalición por el Bierzo —el concejal ponferradino Iván Alonso ejerce como vicepresidente comarcal— Courel se encontró el día de su investidura, el pasado 13 de julio, con más apoyos de los previstos. USE-Bierzo y Ciudadanos también le votaron (17 consejeros favorables frente a los nueve en contra del PP y la bastención de Ponferrada en Común) y su respaldo fortalece al gobierno de Courel a la hora emprender el dialogo pendiente con el presidente de la Junta de Castilla y León —depende de la agenda de Juan Vicente Herrera— y con las consejerías a las que tiene intención de solicitar transferencias.
El presidente comarcal, que ayer aplazó su valoración sobre sus primeros cien días de gobierno a la espera de convocar una rueda de prensa, ya adelantó las líneas del mandato que tiene por delante en el reivindicativo discurso del Día del Bierzo, el pasado 8 de septiembre. Y el asunto de la financiación propia, que podría concretarse en el cobro por determinados servicios públicos que presta el Consejo, al margen de departamentos como el de Menores o el Centro de Atención a Drogodependientes, es uno de los ejes de su hoja de ruta.
Los primeros cien días de gobierno de Courel también han servido para que el presidente señale a Las Médulas como uno de los retos de su mandato. «Nuestro objetivo en Las Médulas es asumir la gestión única del paraje», declaró en la primera entrevista que concedió a este periódico.
Pero para retos, Coruel entiende que el mayor al que se enfrenta la institución está en el nuevo modelo territorial que propone la Junta de Castilla y León, de forma que el Bierzo siga siendo una unidad funcional.
Un área específica de Mujer e Igualdad, un plan contra la violencia de género y la reivindicación de más titulaciones para el campus de la Universidad de León —Courel ha llegado a pedir el traslado de la Escuela de Minas desde la capital de la provincia— son otras líneas de actuación de un equipo de gobierno que ha pedido al Ayuntamiento que le ceda como sede el edificio que hasta hace poco albergaba a la Fundación Ciudad de la Energía para que, especialmente los servicios sociales puedan prestarse con más dignidad.
A todo ello hay que sumar, en el plano más reivindicativo, la reclamación de una reorganización del mapa ferroviario que no aisle al Bierzo y, al día de hoy se antoja una batalla casi imposible, la reivindicación de un marco estable para la minería del carbón que garantice su futuro y la denuncia de la «doble moral» del PP, que a la hora de la verdad, vota en Madrid contra las medidas propuestas para evitar el cierre de las minas.