«Soy inocente, pero no quería que el juicio fuese un circo mediático»
Ayer jugó y gano el Real Madrid en Balaídos. Y en las viejas gradas del estadio de fútbol de Vigo se encontraba Alberto Villaverde, disfrutando plácidamente de la victoria de su equipo, y «del alivio que supone haber pasado página a nueve años de persecución».
A 250 kilómetros de la capital del Bierzo, Alberto Villaverde, pese a haber aceptado la condena, continuaba proclamando su inocencia. «Soy inocente, pero lo que no iba a consentir es que este caso se convirtiese en un circo mediático».
Y es que el madridista berciano cree que el es sólo una pequeña pieza del «trofeo de caza mayor que pretendía cobrarse alguno». Y como prueba de ello, las previsiones que barajaba Villaverde sobre la puesta en escena del citado juicio es que el mismo se alargase al menos durante seis días y con la llamada a prestar declaración de, al menos 60 testigos —era de prever que entre ellos se encontrase el propio Villar Mir e incluso el presidente actual del Real Madrid—. «Y a ese circo mediático yo no me he prestado».