El berciano de la estrella variable
El Observatorio de Ponferrada descubre la variabilidad de una estrella catalogada de fija.

La estrella recatalogada está en la constelación Pegasus.
Las observaciones realizadas desde el Observatorio de Ponferrada en la constelación de Pegasus han servido para clasificar una estrella como estrella variable pulsante. Se trata de la estrella clasificada con el identificativo 000-BLT-779 que, hasta hace unos días, estaba incluida en los catálogos como débil estrella fija en la magnitud 11 pero que, ahora, gracias a la labor del berciano Jesús Valero, se ha demostrado que no emite de manera constante. La Asociación Americana de Estrellas Variables ya ha catalogado el descubrimiento.
«Es una estrella variable pulsante con tipo espectral A0-F5 III-V que presenta variaciones de magnitud entre 11.80 y 11.86 en un período de 0,06 días. Se puede encontrar en las coordenadas 00h 03m 58s +36º 36’ 38’’», detalló Jesús Valero en el blog Descubrimientos. La misma plataforma que ha utilizado para explicar el origen de las pulsaciones de la estrella que ha dado relevancia al Observatorio de Ponferrada. «El origen de las pulsaciones se encuentra en el interior de la estrella, en las capas de ionización H y He. Por lo general, en el interior de las estrellas la opacidad del gas disminuye a medida que aumenta la temperatura, pero en estas capas de ionización sucede lo contrario: la opacidad aumenta con la temperatura», detalló, explicando que son los movimientos de contracción y dilatación los que determinan el período de pulsación y el brillo de la estrella. «El período de pulsación es proporcional al valor medio del radio y el brillo es máximo cuando el radio es menor, momento de la mayor contracción».