SANIDAD
Las urgencias se disparan en el Bierzo un 15% en cuatro años, hasta las 55.000 anuales
El mal uso del servicio y el envejecimiento de la población son las causas principales del aumento
Área de Urgencias del Hospital del Bierzo
maría carro | ponferrada
Una media de 155 pacientes diarios —aunque algunas jornadas la cifra roza los 200— y 55.000 al año. Esta es la presión asistencial que soporta el servicio de Urgencias el Hospital del Bierzo, que ha visto como en los últimos cuatro años el número se ha ido incrementado a un ritmo anual de entre el tres y el tres y medio por ciento, según explicó el jefe de Urgencias del centro asistencial berciano, José Ramón Casal Codesido, aclarando que ese incremento es generalizado en el conjunto del país y que, en ningún caso, ello puede llevar a hablar de colapso en el área. Sí —reconoce Casal Codesido— hay momentos puntuales en que la presión asistencial es mayor, como ocurrió la pasada semana, y es entonces cuando se abren los huecos de preingresos para dar cobertura a quienes requieren hospitalización. En todo caso, esto es circunstancial ya que, como él mismo explicó, tan sólo dos días después de sufrir dicho incremento de urgencias, el número de pacientes en Observación era de cuatro.
«Después de la reforma del área, las condiciones para los pacientes son mucho mejores. Hace años sí se podía hablar de hacinamiento en los pasillos o, incluso, en huecos que no eran adecuados; pero ahora la situación es distinta y, en todo caso, los momentos puntales de mayor presión se dan «en todos los servicios de Urgencias del país. No es un tema ni de este hospital ni de esta comunidad y así aparece reflejado en un informe que elaboraron, hace un año, todos los defensores del pueblo sobre las urgencias hospitalarias», afirmó Casal Codesido.
Lo que no cambia —lamentó el jefe de Urgencias— es el mal uso que los pacientes hacen del servicio. Es precisamente ésta, junto con el envejecimiento de la población, una de las causas del incremento general del número de urgencias hospitalarias.
«Todavía sigue habiendo un mal uso de Urgencias. Lo vemos por los triajes. Nosotros tenemos un sistema de clasificación de pacientes que prioriza la atención desde los casos más graves, de grado uno, en los que hay que actuar con mayor prontitud; a los de grado cinco, que se pueden dilatar en el tiempo. Los pacientes con nivel de triaje grado cinco no deberían ir a Urgencias y, en cambio, son un porcentaje muy importante», aseguró. «Pacientes con niveles cuatro y cinco, que son los más leves, son en torno al 60% o, incluso, más», añadió José Ramón Casal Codesido, poniendo un ejemplo muy clarificador: «Alguien que llega a las 3.00 de la mañana con un dolor en la muñeca y dice que lleva seis meses, es un ejemplo para resumir muy claro». Son, por lo general, «patologías leves, banales, que pueden ser resueltas perfectamente en los centros de salud, bien en el médico de cabecera o bien en urgencias del centro de salud», apostilló el especialista.
«La gente no se da cuenta de que así tenemos menos tiempo para atender a la gente que realmente lo necesita», apuntó Casal Codesido, asegurando que pese al elevado número de servicios, el tiempo de espera no es elevado. «El primer contacto sanitario es muy pronto, en menos de diez minutos, y si viene grave, mucho menos», dijo.