La ley no ampara al conductor
Desde mayo de 2014, la Ley de Tráfico ya no ampara al conductor, es decir, éste ya no tiene derecho a que el coto de caza correspondiente se haga cargo de los daños causado en el vehículo tras el impacto con el jabalí. Una modificación de la normativa que obliga a los conductores que circulan por carreteras con cierto peligro a establecer cláusulas específicas en sus pólizas de seguros para poder hacer frente a cualquier daño de estas características, pero que libera económicamente a los cotos de caza.