TECNOLOGÍA
EL cruce ‘listo’ de Villamartín
Situado en el kilómetro 399 de la N-VI, este cruce inteligente advierte la presencia de otros vehículos en un vial que registró once accidentes entre 2012 y 2014.

Cruce en Villamartín de la Abadía
dl | ponferrada
Villamartín de la Abadía (Carracedelo) cuenta con uno de los cuatro ‘cruces inteligentes’ habilitados en carreteras secundarias de alta siniestralidad. Este sistema de advertencia dinámica en intersecciones utiliza tecnología V2V —de intercambio de información entre vehículo-infraestructura-vehículo—, es de bajo coste y su objetivo es advertir de la presencia de vehículos en un cruce, según recoge la revista Tráfico y Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT).
El subdirector de Gestión de la Movilidad de la Dirección General de Tráfico (DGT), Jaime Moreno, explica que cuando el sistema detecta la presencia de un vehículo aproximándose al cruce, activa la señal luminosa que alerta a los vehículos que circulan, con preferencia de paso, por el vial principal para que puedan conocer con antelación suficiente la proximidad de otro, adecuar su velocidad y extremar la atención. El objetivo final es proporcionar mayor seguridad en cruces a nivel en carreteras convencionales, en este caso en los situados en el punto kilométrico 399 de la N-VI en el Bierzo, N-VI (P.K. 56) en Madrid, N-113 (P.K. 78) en Navarra y La Coruña (N-634; P.K. 676).
Los puntos seleccionados han sido elegidos por su alta siniestralidad. Los cuatro acumularon, entre 2012 y 2014, un total de 48 accidentes con víctimas, tres muertos y 74 heridos; y en el caso del berciano se registraron once accidentes y 19 heridos. Además, los del Bierzo y Madrid pertenecen a secciones de carreteras secundarias identificadas como Tramos de Elevada Concentración de Accidentes (TCA).
El jefe de área de Gestión de la Movilidad, Pedro Tomás Martínez, señala en la publicación referida de la DGT que con este mecanismo se pretende asistir al usuario en la toma de decisiones, para que éstas se adapten a las circunstancias reales y cambiantes del tráfico; es decir, avisar al conductor para que extreme la prudencia y la atención y, con ello, poder reducir las colisiones fronto-laterales en intersecciones peligrosas. No sólo la peligrosidad ha sido determinante para su elección; también se ha tenido en cuenta, como especifica el subdirector de Gestión de la Movilidad, «aquellos en los que por su configuración resultaba más eficiente la colocación de estos sistemas».