Villafranca rehabilitará 150 casas hasta el año 2020 si logra el ARI
El alcalde quiere incluir la construcción de 15 viviendas de protección oficial en los planes

Pereira y Suso Nieto, ante el solar que se quiere cubrir. L. DE LA MATA
c. fidalgo | ponferrada
El Ayuntamiento de Villafranca del Bierzo espera que el Area de Rehabilitación Integral y de Renovación Urbana (ARI-ARU) que solicitará a la Junta de Castilla y León para el trienio 2017-2020 sirva para actuar al menos sobre 150 inmuebles de la localidad. Así lo adelantó ayer el alcalde, José Manuel Pereira, en el transcurso de la primera jornada del Congreso de Conservación e Intervención en los Conjuntos Históricos que se celebra hasta el viernes en la villa del Burbia. Pereira aseguró que el equipo de gobierno estudia además alternativas que permitan reducir el número de automóviles en las calles del casco antiguo con la apertura de áreas de aparcamiento periféricas y también afirmó a la prensa que incluirá en la petición del plan que el Ayuntamiento remita a la administración autonómica la construcción de 15 viviendas de protección oficial.
El regidor insistió en que el casco antiguo de Villafranca ya no puede esperar más para someterse a una rehabilitación en profundidad y los propietarios, aunque cuenten con la ayuda de las administraciones —hasta ahora las áreas de recuperación han contado con aportaciones del Gobierno central, la Junta de Castilla y León y los municipios— tienen que mentalizarse de que deben invertir en la reforma de sus viviendas. «A partir de ahora efecto de no actuar se multiplica de forma negativa», manifestó.
«El casco antiguo está algo mustio y abandonado», reconoció por su parte el arquitecto Suso Nieto Santín, que abrió las ponencias que tienen lugar en el Teatro Villafranquino con una charla donde analizó el estado actual de la zona histórica de Villafranca y los criterios que deben guiar su intervención. Santín reconoció que los problemas del casco antiguo ya no pueden ocultarse a los visitantes y peregrinos que llegan a Villafranca, como ha comprobado durante el recorrido que ha realizado para elaborar su ponencia, detrás de una pareja de turistas «que exclamaban ¡qué bonito! ¡qué pena! ¡cuanto coche! según iban caminando».
Reducir el tráfico en al casco antiguo, una medida díficil de ejecutar, admitió el alcalde, implicará lograr antes un nuevo acceso desde la N-VI por parte del Ministerio de Fomento, tanto como que los villafranquinos se acostumbraran a usar menos el coche en el pueblo.