Los señalados aseguran que se actúa por «inquina y venganza»
El Ayuntamiento de Ponferrada acoge en la mañana de hoy una reunión con los dos establecimientos directamente señalados por la Asociación de Restaurantes del Bierzo. Uno de ellos, Rafael Pérez, gerente de Vikera Restauración SL, además de asegurar que sus empresas cuentan con las autorizaciones pertinentes tanto del Ayuntamiento de Ponferrada como de la Junta de Castilla y León para funcionar como Centro de Turismo Rural, como para servir catering, no duda en ligar las denuncias de la asociación a «una inquina» y por «venganza». Pérez asegura que su establecimiento está autorizado a servir comidas a los alojados en el CTR, «ya sean los novios o invitados de estos —y no desarrollamos una actividad continua—. Otra cosa sería la cuestión del aforo, y en este caso estaríamos hablando de una infracción administrativa».
Sobre su solicitud para la instalación de una «carpa comedor», Rafael Pérez ha querido dejar claro que se trata «de un simple toldo».
«Todo es una inquina personal», insiste, a la vez que recuerda las denuncias cruzadas en los juzgados, y señala que «por qué sólo nos han denunciado a mí y a la Finca Cantalobos, y no a un establecimiento, Casa Sofía, que está a 156 metros de Cantalobos... Porque el instigador de la denuncia va a hacer bodas allí este año».
Pérez insiste que ante este ataque frontal «me tendré que defender», y para ello no ha dudado en asegurar que «más de 200 establecimientos del Bierzo incumplen la normativa, ya sea en temas de aforo, de horarios, de actividad, de contratos laborales... y así de carrerilla me vienen a la cabeza unos 20 ó 30 que no cumplen», señala el gerente de Vikera.