OTRA LUCHA DEL SECTOR APÍCOLA
Aberapi pide un cambio en la ley para mantener a raya la trashumancia
Otro de los problemas con los que tiene que lidiar cada año el sector apícola berciana es la llegada de los apicultores trashumantes que, en muchos casos, no respetan las reglas del juego. Por ello, la Asociación Berciana de Apicultores (Aberapi) ha vuelto a solicitar a la Junta de Castilla y León —por tercer año consecutivo— una modificación de la legislación apícola en la comunidad, para que a la horade considerar la distancia entre colmenares para instalar una tranhumante se tengan en cuenta todos los colmenares, sea cual sea su capacidad y que no sólo cuenten los que tienen 26 o más colmenas. Asimismo, Aberapi pide también que se amplíe la distancia entre los colmenares trashumantes y los locales, para que no produzca una gran concentración de abejas.
«Ahora mismo, se estima media hectárea por colmena y nosotros pedimos que se estimen dos hectáreas por colmena porque se produce una gran concentración en un punto y las que vienen de fuera son colmenas potentes y fuertes que llegan del sur y tiene mayor capacidad de captación de néctar y polen», explicó el presidente de la Asociación Berciana de Apicultores, Francisco Prada.
La solicitud presentada ante la Junta de Castilla y León se ha enviado también a los ayuntamientos de la comarca, a fin de que éstos se unan a la presión e intermedien con la Administración autonómica. En la misma, Aberapi exige también un endurecimiento del régimen sancionador para que sea más eficiente. Por ejemplo, un incremento de las cuantías de las multas. «Se está multando con 150 euros cuando se llevan de aquí 20.000 euros en miel», se lamentó Prada. Sanciones leves para echos que no lo son tanto. Hay muchos asentamientos que no cumplen con los requisitios establecidos por ley. Ejemplo de ello se dio hace tan sólo unos días, cuando Aberapi localizó un asentamiento que no cumplía las distancias y tenía matrículas falsas, lo que hace imposible localizar al propietario.