Fomento accede a regular el tráfico con semáforos en la N-536 hasta el fin de las obras
La medida reivindicada por los vecinos de Salas de la Ribera se puso en marcha ayer.

Como pedían los vecinos de Salas de la Ribera el tráfico por la N-536 se regulara con semáforos. L. D. M.
j. c. f. | ponferrada
El Ministerio de Fomento no sólo ha visto con buenos ojos la propuesta planteada por los vecinos de Salas de la Ribera para mejorar el tráfico rodado por la N-536 mientras duren las obras de afianzamiento de taludes, sino que procedió a llevarla a efecto en el día de ayer con carácter inmediato.
Sólo unas horas después de que el colectivo de afectos por el corte al tráfico de este vial —que afecta fundamentalmente a los vecinos de localidades como Salas, Puente de Domingo Flórez o Benuza, trabajadores del sector de la pizarra o visitantes de Las Médulas interesados en pasear por los canales romanos— reclamaran la regulación del tráfico mediante semáforos por el carril no ocupado por los trabajos que esta realizando la adjudicataria, el ministerio anunciaba la adopción de la medida planteada y su aplicación desde el mediodía de ayer.
Pese a que el estado en el que se encuentran las obras, después de tres semanas de trabajo por la empresa adjudicataria, no ha sido facilitado por Fomento, las previsiones iniciales apuntaban que las mismas se prolongarían por espacio de un mes. Hasta entonces se regulará el tráfico con este sistema de semáforos para dar paso alternativo a los vehículos por el carril abierto, y de esta forma se evitará que los habituales usuarios de la N-536 tengan que dar el rodeo de unos sesenta kilómetros que se estaban viendo obligados a realizar. Desde el ministerio se informa que «para la conclusión de las obras es imprescindible mantener cortado uno de los carriles de circulación por la N-536 por motivos de seguridad».
Las obras licitadas de urgencia por el Ministerio de Fomento tienen por objeto el «sostenimiento de los taludes situados entre los puntos kilométricos 24,450 y 30,100».
Los vecinos de Salas de la Ribera habían mostrado su malestar por el hecho de que no se adoptase esta medida, fundamentalmente los fines de semana, ya que en dos de los tres sábados y domingos transcurridos desde el inicio de las obras, los trabajos habían parado.