Acuerdo para aplicar una subida del 0,25 y 0,50 en el convenio de la pizarra
Sindicatos y patronal crearán una plataforma para lograr jubilaciones por la silicósis.

La Cámara de Comercio acogió ayer la séptima ronda negociadora del convenio de la pizarra. LDM
C. FIDALGO | PONFERRADA
UGT y las organizaciones patronales de la industria de la pizarra alcanzaron ayer un principio de acuerdo en la negociación del convenio colectivo del sector para aplicar una a subida salarial del 0,25 por ciento los dos primeros años de vigencia y del 0,50 el tercero. El acuerdo, que no contó con el apoyo del sindicato minoritario Comisiones Obreras, deberá ser ratificado por las asambleas de trabajadores en los próximos días para que entre en vigor.
El Brexit y los efectos que tendrá en el sector de la pizarra —el británico es principal mercado al que exportan las empresas españolas— llevaron al representante de la UGT en la negociación, Manuel Luna a aceptar la propuesta final que dejó sobre la mesa la patronal en la séptima ronda negociadora que se celebró ayer en la Cámara de Comercio de Ponferrada. La patronal, que proponía una subida del 0,25 por ciento sobre el IPC en cada uno de los tres años, acabó subiendo al 0,50 el tercero. Y UGT, ante la posibilidad de que la caída de la libra esterlina recorte las compras y las empresas reduzcan costes de producción, consideró que se trata de una propuesta lo suficientemente razonable como para someterla a la votación de las asambleas de los trabajadores.
« De aceptar una subida del 0,50 con un año de vigencia como proponía Comisiones Obreras, nos podíamos encontrar el segundo año con una negociación del nuevo convenio a la baja», explicó Luna al término de la ronda negociadora.
Por otra parte, los sindicatos y las dos organizaciones patronales acordaron crear una plataforma conjunta para tratar de lograr que la administración conceda la incapacidad laboral permanente a aquellos trabajadores del sector que empiezan a ser diagnosticados con el primer grado de psilicósis y que se arriesgan a no encontrar acomodo en las empresas pizarreras. «Ahora mismo quedan fuera del mercado y muchos tienen miedo de someterse a los reconocimientos médicos», explicó Luna.