La mujer consumidora rompe con los prejuicios
Durante el paso de los años las mujeres han bebido a escondidas, rodeadas de estigmas y prejuicios que, en estos momentos, se están rompiendo. En mujeres, el consumo abusivo y la posterior dependencia de alcohol están íntimamente ligados a problemas psicológicos a partir de los 30 años. Este esquema es distinto cuando se habla de mujeres jóvenes, ellas siguen un patrón diferente, teniendo influencia el ‘grupo de iguales’ que también se produce en los hombres de su misma edad. Así pues, el nivel del consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes no tiene distintivos de género manteniéndose a un mismo nivel.
Gracias a la caída de los prejuicios, el centro de Beda en Ponferrada cada vez recibe más mujeres que están dispuestas a comenzar un tratamiento. En lo transcurrido del 2016 ya son nueve las que están siendo atendidas y en el pasado año 32 mujeres superaron su adicción.