Movilizada la UME para luchar contra el fuego en Fabero y Vega
El operativo también incluyó dos hidroaviones, 6 helicópteros y 15 brigadas .

Uno de los helicópteros movilizados para atacar las llamas descarga agua en el incendio en el valle de Finolledo. ANA F. BARREDO
j. c. f. | Ponferrada
Especialmente complicada se presentó la jornada de ayer para los equipos de lucha contra los incendios forestales en la comarca del Bierzo. Dentro de ésta, especial notoriedad adquirió la zona del Alto Cúa, donde los fuegos se sucedieron casi sin interrupción entre los municipios de Vega de Espinareda y Fabero.
Cronológicamente, el primero en adquirir relevancia —en torno a las 12.30 de ayer– fue el localizado en los montes entre las localidades de Vega de Espinareda y el Valle de Finolledo. «Se inició en la subida al Alto de San Bartolo, junto a la carretera, por lo que no tengo duda de que fue intencionado. De ahí coronó el alto, donde se tuvieron que aplicar las brigadas para que no quemaran las pallozas y siguió hacia Piñera y el Valle», señala el regidor de Vega, Santiago Rodríguez, quien asegura que la superficie pasto de las llamas es «importante». ebido a este incendio se procedió a cortar al tráfico la carretera que une la cabecera del municipio con la localidad de San Martín de Moreda, a la vez que se desplagaba un importante contingente para luchar contra el fuego.
Sin que los medios hubieran controlado este incendio, la voz de alarma se daba en el municipio de Fabero. Allí tras reiterados intentos de «pegar fuego al pueblo», las llamas adquirían altura en una zona de monte situada entre Fabero y Lillo. «Después de trece intentos van a conseguir su objetivo de quemar el pueblo», lamentaba la alcaldesa de Fabero, Mari Paz Martínez Ramón, mientras hacía un llamamiento a la colaboración ciudadana para conseguir localizar al pirómano que está poniendo en jaque a la zona. Y es que sólo en los últimos dos días se han sucedido los conatos de incendio por localidades faberenses como Barcena, Lillo o Fontoria —algunas de ellas en reiterados intentos—.
El operativo desplegado para hacer frente a estos incendios, que la Junta todavía daba por activos, incluyó una unidad de intervención de la UME, 6 helicopteros (Cueto, Villaeles, Sahechores, Rosinos, Camposagrado y Rabanal), un avión anfibio y otro de carga en tierra llegados desde Torrejón y Rosinos y 15 brigadas entre helitransportadas y de tierra, así como medios de Protección Civil, autobombas, tres bulldozer y la pick-up del Ayuntamiento de Fabero.