Astur Leonesa mantiene la presión con una concentración en la térmica

Los mineros desplegaron varias pancartas a la entrada de la central térmica. L. DE LA MATA
dl | Ponferrada
Más de doscientas personas, la mayoría mineros procedentes de la empresa Astur Leonesa, pero también vecinos de Laciana y alcaldes como el de Igüeña y el de Villablino, participaron ayer en una concentración de protesta a las puertas de la central térmica de Compostilla, en Cubillos del Sil.
En esta ocasión no impidieron el paso de los camiones de carbón, que prácticamente ni acudieron por la zona, ni tampoco afectó a la entrada y salida de turnos de personal o de empresas suministradoras. Los mineros han vuelto a reproducir las protestas después de que la distribuidora Desil cortase el suministro eléctrico a la explotación de Cerredo, en donde en la actualidad, según el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Vega, permanecen media docena de trabajadores realizando tareas mínimas de mantenimiento en las capas más altas para impedir que se hunda todo, como ya ha sucedido en algunos de los talleres más profundos.
Los mineros han desplegado dos pancartas ante la central térmica con las que tratan de hacer ver con la foto de un niño que el carbón de importación que compran para quemar en las térmicas de la provincia «está manchado de sangre» o sacado por manos de trabajadores menores de edad. «Este es el carbón que estáis comprando ¿No seáis cómplices!», reza en una de las pancartas, que se une a la ya conocida de «Carbón autóctono más reindustrialización igual a futuro».
El presidente del comité de Astur Leonesa hizo de nuevo un llamamiendo a la desesperada: «Si no nos dan una solución estaremos todos en la calle este mismo mes». El portavoz de los mineros considera que es urgente que alguien del Gobierno actúe de una vez y se queja de «la pasividad de todos». «Nadie está dispuesto a hacer nada, nadie echa una mano», zanja Vega, antes de reunirse con los políticos del PP en Oviedo y que luego dio pie a un encierro.
Desde Astur Leonesa también critican la postura de la eléctrica Endesa por no comprarles el carbón que producen, aún cuando el empresario está dispuesto a darlo a un precio de importación. Desde el comité avanzan que no dejarán de luchar por sus puestos de trabajo y volvieron a hacer un llamamiento a la unidad del sector y a la movilización general, como las protestas que se han iniciado en Teruel.
Ayer, desde Valladolid, la portavoz de la Junta, Rosa Valdeón, insistía, «con toda vehemencia y formalidad», en su crítica al papel desarrollado por el Gobierno central respecto a la minería del carbón y el cumplimiento del último Plan, en 2013. No suscribe las palabras de UGT y CCOO -«guerra sin cuartel»-, al considerarlas «poco adecuadas», pero ha insistido en que sus reivindicaciones son «igual o más» consistentes que las realizadas desde el ámbito sindical.