Grietas y casas apuntaladas
Casas apuntaladas y calles cuarteadas. Esta es la imagen que a finales de 1976 dejó La Cazadora en Santa Cruz del Sil. Entonces, la sección de Minas de la Delegación de Industria reconoció que la empresa había sobrepasado en más de 50 metros el límite de seguridad que había fijado y varias casas del pueblo fueron declaradas inhabitables. Se indemnizó a sus propietarios y se les dio un plazo para que las abandonasen. La mayoría así lo hizo.