El jabalí fue el que más demandas causó, con 43 casos, valorados en 43.000 euros
Aunque suele ser el lobo el que más alarma crea cuando se producen y se denuncian daños, curiosamente el que más indemnizaciones ha desencadenado precisamente por los daños que ha ocasionado ha sido el jabalí. Al menos en lo que está controlado perteneciente a la Reserva Nacional de Caza de Ancares leoneses, centrada principalmente en los municipios de Candín, Peranzanes, Balboa, Vega de Espinareda y Villafranca del Bierzo.
En concreto al jabalí se le echa la culpa de los destrozos causados en prados de pastoreo, en prados de siega, en una finca de patatas y en otros dos sembrados, que en la estadística de la Junta lo enmarcan bajo el apartado de «otros». En total, sumados los daños que reclamaban un total de 43 personas o solicitudes, la cuantía indemnizada alcanzó exactamente los 43.005,91 euros. Existe en los datos recopilados por los servicios de Medio Ambiente de la Junta dos casos de daños producidos por el corzo, valorados en 422 euros y ninguno de ciervo ni de ave torcaz. 45 fueron las solicitudes de pago por daños en cultivos agrícolas y 56 en ganadería.
La denominada «Reserva Regional de Caza de Los Ancares Leoneses» está enmarcada oficialmente en el extremo noroccidental de la provincia, lindando con el Principado de Asturias y de Galicia. «La mayor parte de su territorio está formada por las cabeceras de los ríos Céa, Ancares, Burbia y Tejeira, que vierten sus aguas al río Sil, además del arroyo Balouta que cede sus aguas al río Navia», dice la Junta.