JUICIO A UN CATEDRÁTICO DEL CAMPUS POR ACOSO SEXUAL
El exvicerrector confirma la teoría de la conspiración contra el profesor
El subdirector de Agrarias dijo al juez que las insinuaciones eran «vox populi» del alumnado.

En la imagen nueve de las personas que ayer testificaron en la segunda jornada del juicio. L. DE LA MATA
MANUEL FÉLIX | Ponferrada
De nuevo, y por segundo día consecutivo, volvió a verse ayer en la vista oral del Juzgado de lo Penal de Ponferrada dos versiones contrapuestas de lo sucedido sobre un presunto acoso sexual del profesor de la Escuela de Agrarias, R. G. P., en la persona de una de sus alumnas, C. G. G., en los años 2006 al 2008, cuando ésta cursaba las asignaturas de Proyectos e Instalaciones Eléctricas.
Por un lado estuvieron las declaraciones de testigos de la defensa, principalmente alumnas y también alumnos varones, que negaron con rotundidad que hubiera acoso sexual y pusieron en entredicho con varios detalles la actitud de la denunciante. También llamó la atención el relato del, por entonces, vicerrector del Campus, afín al cuerpo rectoral de la ULE que dirigía Ángel Hermida. Este vicerrector, a la pregunta del magistrado sobre si se trataba de una «conspiración» de la dirección de la Escuela Agraria de Ponferrada para perjudicar al profesor denunciado, llegó a manifestar: «mi impresión personal es que siempre se buscó ir en contra de R.», (el profesor ahora encausado, que de aquella era jefe de Infraestructuras del Campus y que el lunes confesó, como un argumento más de su defensa encontrarse en el punto de mira crítico de la dirección de la Escuela Agraria por rivalidad con el grupo del rector).
Y por el otro lado, ayer también se escuchó en la sala la versión dada por el —de aquella— subdirector de la Escuela Agraria de Ponferrada, quien llegó a relatar que preguntó a «varias decenas de alumnos» para conocer lo sucedido y llegó a la conclusión que las insinuaciones de tipo sexual «era vox populi de todos los alumnos» y que al enterarse se quedó «petrificado». «Nosotros no nos habíamos enterado, vivíamos en el mundo de los profesores», dijo en la sala, al tiempo que negó conocer si había encuestas anónimas de evaluación para enterarse por esa vía si existía una situación tan grave de insinuaciones sexuales a alumnas del Campus.
Si el juicio se retomaba ayer a las diez y terminó cerca de las cuatro de la tarde, el último testigo en declarar fue el vicerrector del Campus del Bierzo que presentó la dimisión del cargo en aquellos años. En la sala se leyó el correo electrónico que remitió al profesorado el día que presentó su dimisión. En ese mail en el que anunciaba su renuncia, decía que invitaba al profesorado a la «reflexión», dado que el Campus estaba inmerso «en un mundo de mentiras» y «puñaladas por la espalda», «donde solo se aspira a trepar», «al reparto votos», «y donde se ejerce el nepotismo», «¿No os da vergüenza? A mi sí». Concluía su correo el vicerrector.
A pregunta de las partes, el ahora vicerrector dimisionario relató que aceptó ir en la candidatura del rector Hermida en las elecciones del 2008 «y ahí el ambiente empezó a cambiar» con algunos profesores del Campus del Bierzo, que sitúa contrarios a dicha candidatura. «Cambiaron por completo» y citó a los responsables de la Estía en Ponferrada. «Hubo recortes y la respuesta de estos señores fue violenta, sin llegar a insultar, pero con maltrato del subdirector, incluso con personal informático que se trasladaba desde León», reseñó, al tiempo que el director y subdirector de la Estia le llegaron a decir que se «rodeó de lo peor», en alusión al profesor ahora juzgado. Habló de «animadversión y de «malmeter» de la dirección de Agrarias y manifestó que la denuncia de la Universidad a R.G.P. «excede el ámbito académico» y por eso debía de ser tratada desde un principio en el juzgado o la policía. Preguntado en qué se basaba para defender la teoría de la conspiración, respondió que era «en la mala relación de la dirección» de la Estia.
«Una niñata»
Durante la jornada de ayer se escucharon en la sala de vistas diferentes adjetivos y pronunciamientos de alumnos que estuvieron en clase con la denunciante. Una de ellas dijo que escuchó al profesor decir «¡Por favor, quitarme a esta alumna que me ha vuelto loco! Yo vi al profesor huir de ella. Fue cuando ese examen lo tenía suspenso y se lo aprobó». Esta misma alumna calificó de «niñata» a C.G.G. aunque luego, cuando fue a Italia ya la encontró «más madura».
Otra alumna relató que su compañera de clase «lloraba» cuando suspendía. «Era muy machacona con los profesores para quejarse, aunque yo no lo presencié», dijo, al tiempo que creía que no se había adaptado del instituto a la universidad.
El ex novio de la amiga de la denunciante también declaró ayer que el profesor R.G.P. «tampoco insinuó nada a A. (su ex pareja). No le dijo ¡Qué bien hueles!». Otro alumno la calificó de «caprichosa» e «infantil».