JAVIER FERNÁNDEZ primer DIRECTIVO DE CUPA GROUP hoy acto en león
«Esperamos contratar a más para afrontar los nuevos retos»

Javier Fernández, en las oficinas de Cupa, grupo que reúne 65 firmas, 2.100 empleados y factura 240 millones. DL
Manuel Félix | Ponferrada
Javier Fernández, al frente de la principal multinacional mundial de la pizarra, Cupa Group, empieza a recoger lo que lleva sembrando desde hace tiempo como empresario. Emprendedor de nueva hornada y estilo, acaba de ser reconocido por el Colegio de Economismas de León.
—Le llueven los premios. De los últimos el de la Cámara de Francia. Y ahora, el concedido por el Colegio de Economistas de León, Premio Fernando Bécker y Fundación Monteleón. ¿Qué supone personal y empresarialmente este reconocimiento?
—A nivel personal me produce felicidad, pues es un inesperado reconocimiento al trabajo de muchos años y a nivel empresarial me llena de alegría comprobar que se valora un muy duro trabajo de todas las personas que integramos Cupa Group hoy y de las que ya no están, pero que han sido fundamentales para el éxito de este proyecto empresarial.
—No sólo recibe premios, sino que también los concede. Por ejemplo, el de la excelencia de vivienda, considerado como el más importante de la construcción en Escocia, los Scottish Home Awards, en Edimburgo ...
—Sí, claro. Tratamos de incentivar y reconocer el trabajo bien hecho en todos los países donde operamos, en el campo de la construcción de viviendas y especialmente cuando se utilizan materiales nobles, que están en nuestro ADN, como la pizarra y la piedra natural.
—Tiene usted responsabilidades tan grandes como la de formar parte de la dirección de Cupa Group, con 2.100 trabajadores en plantilla repartidos en 65 empresas y una facturación anual de 240 millones de euros. ¿Cómo ve la situación económica en general?
—La situación económica en España ha mejorado, si bien la crisis ha sido terrible y todavía queda mucho para volver a una situación cercana a la normalidad y en el resto del mundo la tónica general es la incertidumbre. No hay mucha visibilidad sobre cómo van a evolucionar en los próximos años las grandes economías europeas y mundiales. Todavía existen muchos desequilibrios, especialmente en el ámbito financiero y en el empleo y corregirlos no es fácil.
—¿Siguen sufriendo mucho?
—Nos dedicamos a la construcción y este ha sido el sector económico más afectado por la crisis. Por consiguiente seguimos sufriendo, pero gracias a nuestra orientación internacional y a que operamos en toda la cadena de valor en nuestras dos grandes áreas de negocio, pizarra y piedra natural, hemos podido sortear la crisis con bastante acierto.
—¿Cómo va el sector pizarrero en el que usted es experto?
—Pues como diría el gallego, depende, depende de si nos comparamos con otros materiales de construcción en España y ahí te diría que debido a que la pizarra es un producto que se exporta de forma mayoritaria a otros países, estamos bien, pero si nos comparamos con otros productos que no dependen del sector de la construcción, pues seguramente estamos peor. En cualquier caso, lo hemos pasado mal durante estos últimos 8 años y el sector en general se ha resentido, pero creo firmemente que el futuro va a ser bueno.
—A comienzos de verano se conocía que el fondo Carlyle se hacía con el 95% de Cupa por 170 millones de euros. Usted conservaba el 5% del accionariado y se mantenía al frente como consejero. ¿Cómo va la operación de cambios?
—Pues sin novedades. Como bien dices yo no vendo y me quedo al frente del Grupo con más ilusión que nunca de hacerlo crecer con la ayuda de Carlyle.
—¿Habrá cambios en las plantillas? ¿De qué manera puede afectar la entrada del fondo inversor canadiense?
—El cambio en la plantilla vendrá de la mano de ese crecimiento que esperamos. Contamos con todo el personal que tenemos y esperamos poder dar cabida a más personas en los próximos meses y años para ayudarnos a afrontar los nuevos retos que nos hemos marcado.
—Es conocedor de lo mal que lo está pasando el Bierzo ¿De qué manera se puede ayudar a esta tierra de grandes emprendedores, que desde hace muchos año están recibiendo tortas por muchos lados?
—En mi opinión es responsabilidad de todos, administración, empresas, agentes sociales, medios de comunicación, etc. apoyar las iniciativas que surjan en esta región y lo que no es menos importante, apoyar a las empresas que ya hay para que puedan crecer y dar empleo al mayor número de personas posibles. Hay que facilitar las gestiones y los trámites administrativos y ayudar con medios técnicos y económicos a los nuevos proyectos que sean viables. El Bierzo, en cuanto a industria se refiere, está obligado a reinventarse y ahí todos tenemos la obligación de ayudar.
—¿Están haciendo lo suficiente el empresariado, los agentes sociales y las administraciones públicas?
—Todos estamos tratando de ayudar, pero estoy seguro de que todos podemos hacer más, especialmente las empresas y la administración.
—¿Qué cree que hay que hacer para que vengan inversiones industriales al Bierzo?
—En general, poner las cosas fáciles, prestar apoyo real y ser ágiles en darles soluciones y respuestas a sus demandas. El resto lo tenemos, buenas infraestructuras, suelo industrial y nuestro mejor activo, las personas, porque el Bierzo es tierra desde hace muchos años de gente muy trabajadora y responsable y eso es algo que los inversores valoran mucho.
—Por cierto, ¿ve muerto al sector minero?
—Del carbón no puedo opinar mucho porque no lo conozco en profundidad. Lo único que puedo opinar, con tristeza, es que su situación es una losa enorme para la economía del Bierzo.
—¿De qué manera está afectando el ‘brexit’ al mercado de la pizarra y la gama de productos de construcción?
—Pues hay un efecto ya incurrido de encarecimiento de nuestros productos debido a la depreciación de la libra, que hace que se puedan demandar menos y a más largo plazo está por ver cómo le afecta el Brexit a la economía del país y con ello a la construcción y a la demanda de pizarra y piedra natural, que estimamos será negativamente.
—¿Hacia dónde tiene que evolucionar el sector pizarrero?
—En tres palabras: Modernidad, sostenibilidad y eficiencia.