Igüeña acoge este domingo su feria anual de la calabaza
Más de una veintena de expositores ocuparán la calle principal de la localidad.

Vista panorámica de la localidad de Igüeña, en una imagen de archivo. L. DE LA MATA
j. c. f. | Ponferrada
La localidad de Igüeña acude este domingo a su ya tradicional cita con la calabaza. Y lo volverá a hacer llenando la calle principal de esta localidad del Bierzo alto de expositores en los que esta verdura será la protagonista central con motivo de la celebración de la tercera edición de la Feria de la Calabaza. «En esta ocasión contamos con una veintena de puestos, en su mayoría de calabazas, pero también los hay que muestran una oferta de elementos de la artesanía que se realiza en esta zona», señala el regidor de Igüeña, Alider Presa.
En cuanto a la competición de calabazas, para esta edición, la organización ha establecido seis categorías a concurso, con las que se premiarán desde el ejemplar de mayor tamaño, tanto de dentro como de fuera del municipio, el ejemplar cilíndrico más grande, la calabaza mejor decorada la más original y el puesto mejor decorado.
«En esta ocasión vuelve a participar la persona que se alzó con el primer galardón el primer año del certamen, y que el año pasado fue a competir, y ganar, a Cataluña con una calabaza de más de 360 kilos», señala Presa.
El concurso, en el que el Ayuntamiento de Igüeña repartirá 400 euros en premios, se completará con la degustación de un vino español y un magosto y queimada popular, amenizado por gaiteros, como fin de fiesta.
El programa de actos de esta tercera edición de la Feria de la Calabaza de Igüeña ha fijado como hora de apertura del ferial las 10.00 horas de este domingo, mientras que la competición de ejemplares de ‘ayoteras’ se celebrará a partir de las 18.00 horas.
Para dar más colorido a esta celebración en torno a la calabaza, los dos establecimientos de restauración que hay en la localidad han decidido añadir a sus menús postres elaborados con este vegetal.
El origen de esta feria vino de la mano de uno de los ‘emigrantes’ retornados. «Hace tres años volvió uno de nuestros vecinos que se había trasladado a Cataluña y planteó esta posibilidad, habida cuenta de que allí era típico, y por esta zona no se estaba haciendo nada en este sentido», recuerda Presa.