BENUZA. Por la negativa de CHMS a ubicarlo en el río Cabrera
Trasladan al arroyo de Silván el proyecto de balsa antiincendios
El regidor insistirá ante la Junta tras los problemas de este verano.

Hidroavión actuando en los montes de Sigüeya en 2013. DL
j. c. f. | Ponferrada
El Ayuntamiento de Benuza no desiste en su empeño de habilitar una zona de captación de agua para que los helicópteros antiincendios dispongan de un lugar donde abastecerse durante el verano con el fin de ser más efectivos en su ataque al fuego desde el aire. Pese a que días atrás la Confederación Hidrográfica Miño-Sil echaba un jarro de agua fría a sus aspiraciones para hacer una zona de aprovisionamiento en el cauce del río Cabrera, desde el consistorio que preside Agapito Encina no sólo no se desistirá del proyecto sino que ya barajan un nuevo emplazamiento para ubicar esa zona de captación.
«Nosotros vamos a insistir pues sería mucho más operativo para atacar al frente de los incendios que los helicópteros pudieran captar en la zona ahorrándose el tiempo de viaje al pantano de Bárcena, como a sucedió este pasado verano», insiste el regidor de Benuza.
Para ello, desde el Ayuntamiento se planteará a la Consejería de Medio Ambiente la construcción de esta balsa de agua junto al arroyo Silván. «No sería en el río, sino en el arroyo que va paralelo al río, y aprovecharíamos el agua que se usa para regar las fincas para mantener lleno este depósito», señala Encina.
En el incendio que en los primeros días de septiembre calcinó en torno a setecientas hectáreas de monte y superficie arbolada en las escarpadas laderas de las pedanías de Yebra, Sigüeya, Llamas y Santalavilla, ya se había denunciado la ausencia de un espacio donde aprovisionar a los medios aéreos, «después de que CHMS nos obligara a derribar la presa que había en el río Cabrera, en la zona de Silván, a base de imponer multas a la Junta Vecinal», había denunciado Encina.
Desde la Confederación se descartó devolver la zona a la situación anterior, ya que consideran que en el entorno hay hasta cinco zonas, algunas en la provincia de Orense, donde tomar agua, y por el hecho de que ese lugar no reúne las condiciones —se precisan dos metros de profundidad para llenar las cargas— necesarias para cumplir con ese objetivo.
Desde el Ayuntamiento de Benuza se recuerda que pese a la existencia de esas zonas, «una de ellas es el lago de Carucedo lleno de bañistas en verano», en el último incendio los medios aéreos tuvieron que ir a cargar al embalse de Bárcena.