Diario de León

La Peña del Hombre escondía 401 fragmentos de cerámica y metal

Los expertos reconstruyen restos de vajilla, y analizan utensilios de piedra y broches.

Reconstrucción parcial de una vasija con los fragmentos hallados en el yacimiento arqueológico de La Peña del Hombre. DL

Reconstrucción parcial de una vasija con los fragmentos hallados en el yacimiento arqueológico de La Peña del Hombre. DL

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León

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C. FIDALGO | PONFERRADA

Restos de vajillas reconstruidos como piezas de un rompecabezas, utensilios de piedra para cortar, broches metálicos, y así hasta reunir un tesoro arqueológico de 401 fragmentos de historia. Es el legado que han dejado las ruinas del castro prerromano de la Peña del Hombre, según ha confirmado la Junta de Castilla y León a este periódico.

El equipo dirigido por Jesús de Celis, director científico de la excavación efectuada el pasado verano en la colina próxima a Paradela de Muces y que sirvió para sacar a la luz los evidentes restos de un castro perromano, está a punto de entregar a la administración el inventario de objetos y el informe correspondiente sobre el valor del yacimiento. A la espera de que la Junta presente las piezas y los resultados del estudio, los objetos hallados hacen pensar que la tesis adelantada el pasado mes de agosto por el equipo arqueológico, y que sostenía que la llamada Peña del Hombre es un poblado anterior a la romanización, habitado durante la Edad del Hierro en un intervalo de tiempo que iría desde el año 600 al 200 antes de Cristo, está cerca de confirmarse de forma científica.

Los expertos, como ya adelantó este periódico al informar del hallazgo de los utensilios y adornos hace dos semanas, están sometiendo a las piezas a las pruebas de carbono 14 para establecer de forma científica su antigüedad. Cada pieza aparecerá inventariada con su correspondiente ficha.

El enorme montículo de piedras que escondía el yacimiento siempre ha sido visible en lo alto de Peña del Hombre y la Junta, a través de los campos de trabajo que organiza la Fundación Las Médulas, se decidió el pasado verano a excavar en la zona. Las excavaciones se centraron en una superficie de unos trescientos metros cuadrados y permitieron descubrir la base de una muralla de piedra hasta tres metros de altura y estructuras usadas como vivienda en el interior del perímetro. En la parte Este del castro, Celis incluso aventuró la posibilidad de que una estructura de planta ovalada pudiera ser una torre.

El yacimiento, de momento, también ha aportado piezas importantes para interpretarlo. No sólo los restos de recipientes utilizados para los alimentos y la cocina. También lo que contenía, como semillas y polen. Incluso muestras de carbones que ayudan a entender como se calentaba el poblado.

Entre los objetos de piedra han aparecido primitivos cuchillos. Y destacan los broches metálicos que demuestran que los pobladores del castro conocían el hierro.

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