El comité de la Ciuden reclama un plan para la nueva fase del museo
La antigua Compostilla I sólo acoge los helechos del vivero tras la recepción de obras en junio.

El bosque de helechos de la Ciuden hace ahora un año, todavía en el vivero de Igüeña. L. DE LA MATA
C. FIDALGO | PONFERRADA
El comité de empresa de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) solicitará a la dirección de la entidad que diseñe un plan de uso de las nuevas instalaciones del Museo de la Energía en la antigua térmica de Compostilla I, con la obra civil de 22 millones de euros ya concluida y recepcionada desde el mes de junio.
El complejo situado junto al edificio, ya sin uso, que albergó hasta hace algo más de un año las oficinas centrales de la fundación, trasladadas a Cubillos para ahorrar, sólo ha recibido en este tiempo la colección de helechos procedentes del vivero de la entidad en Igüeña, única herencia del proyecto del Bosque Carbonífero, desechado en su día. El comité ha mostrado su preocupación por el paso de los meses y la llegada de un nuevo año sin que la dirección haya resuelto el futuro de unas instalaciones que, con la urbanización del entorno pendiente, ya se construyeron con retraso y con un recorte presupuestario de los 33 millones iniciales a 22, y languidecen meses después de su recepción sin ninguna utilidad.
«No sabemos si hay planes para una musealización, si otra entidad lo llevará, o se dedicará a otros usos», explicó a este periódico el presidente del comité, Ignacio Llavona. La representación de los trabajadores, añadió, ni siquiera tiene constancia oficial de que la Ciuden haya recepcionado las obras, algo que finalmente sucedió en junio, cinco años después de su comienzo, todavía en la época de José Ángel Azuara como director y con un parón de un año por el medio debido al tira y afloja de la constructora por lograr un incremento del presupuesto inicial de 33 millones a 38. Llavona recordó que además de la urbanización pendiente, el edificio reformado sobre la base de la antigua térmica de Endesa, «no tiene saneamiento», imprescindible para poder abrir al público.
Menos de cien trabajadores
El presidente del comité asegura además que el retraso en abrir la nueva fase del museo ha desanimado algunos trabajadores de la fundación contratados con ese fin en su momento y que habrían dejado la entidad. La Ciuden, incluyendo las plantas de investigación de Cubillos y de Hontomín, el vivero de Igüeña y la Fábrica de la Luz no lllega al centenar de trabajadores.