«Si no llega a llover, en Bárcena habrían ardido 20.000 hectáreas»
El jefe de extinción de la Junta pide a los vecinos que ayuden a encontrar al incendiario.

El frente del fuego desde Bárcena amenazó San Pedro de Paradela, Argallo y Anllarinos. ULE
CARLOS FIDALGO | PONFERRADA
La hierba era yesca, el viento del suroeste, cálido y secante, la temperatura de 30 grados, la humedad muy baja, y una pequeña borrasca de verano desestabilizaba la atmósfera y creaba turbulencias. Esta era la situación de la zona de Bárcena de la Abadía el pasado 12 de septiembre a las tres de la tarde, el momento en que uno o varios incendiarios —no hay ninguna duda del carácter intencionado— prendieron fuego al monte en dos lugares distintos y a muy pocos metros del punto donde los servicios de extinción habían sofocado el último de los 23 incendios anteriores que había sufrido la zona durante el verano.
Avivado por el viento racheado, que hizo imposible que los medios aéreos intervinieron en el frente principal, el mayor incendio del año en Castilla y León terminó quemando más de dos mil quinientas hectáreas en cuatro municipios —Fabero, Peranzanes, Páramo del Sil y una pequeña porción de Candín— pero hubieran sido más, diez veces más, si la lluvia no hubiera echado una mano a los servicios de extinción.
Lo decía ayer en el Campus de Ponferrada el jefe del sección de Protección de la Naturaleza del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, José Carlos García López, que ofreció una charla sobre el macroincendio organizada por la Escuela Superior y Técnica de Ingeniería Agraria.
«Que un macroincendio como este se pudiera extinguir en tres días no se debió finalmente a la eficacia de los medios. Si no llega a llover, hablaríamos de 20.000 hectáreas. Queda en la conciencia de cada uno saber que un incendio se sabe donde comienza pero nunca donde termina», aseguró García ante un salón de actos del edificio principal del campus lleno de estudiantes, alguno de los alcaldes pedáneos de la zona afectada, y profesionales como el jefe municipal de bomberos.
«Puede volver a pasar»
García recordó instantes antes de la charla que sólo la Junta de Castilla y León, que movilizó a 334 profesionales, se gastó más de 250.000 euros en la extinción, sin contar los medios del Gobierno, que envió un avió anfibio y cuatro dotaciones de la Unidad Militar de Emergencias. El Gobierno, recordó la Universidad de León en una nota, invertirá un millón de euros en tres años sólo reforestación, el control de la erosión y del agua .
El jefe de Incendios de León, recordó que los incendiarios no pararon el pasado verano en Bárcena hasta que no provocaron el mayor incendio de toda Castilla y León, un día «no es casualidad», dijo, en que la provincia «estuvo colapsada» por otros 13 fuegos y a medianoche hubo que pedir medios a zonas limítrofes.
José Carlos García afirmó que dar con los autores antes de que vuelvan a las andadas el próximo verano dependerá en buena parte de la colaboración vecinal. «Los vecinos pueden apuntar a algunas personas. Que no tengan miedo de hablar con las autoridades», dijo. Porque está convencido de que el macroincendio de Bárcena «puede volver a pasar y por desgracia, volverá a pasar» en cualquier lugar del Oeste de la provincia.
El jefe de Incendios recordó que habrá que esperar «entre 20 y 30 años» para que la zona vuelva a parecerse a lo que era antes del incendio, pero apunto un motivo de esperanza. Dos meses después del fuego, el bosque de laurel arrasado en Fresnedelo vuelve a brotar.