CC OO exige a la Junta un dispositivo contra incendios forestales todo el año
Denuncia que sólo un helicóptero y dos motobombas se han enfrentado a 30 incendios.

El helicóptero de la Junta, interviniendo el martes en el incendio de El Acebo. ANA F. BARREDO
C. F. C. | PONFERRADA
Treinta incendios forestales y sólo un helicóptero y dos motobombas para apagarlos. Son todos los medios de los que ha dispuesto la Junta de Castilla y León en los últimos días, según se quejó ayer el sindicato Comisiones Obreras, para hacer frente a la oleada de fuegos invernales que ha sacudido la provincia, el último de los cuales ha calcinado más de sesenta hectáreas a la vera del Camino de Santiago en El Acebo (Molinaseca). CC OO reclamó a la administración autonómica, a través de su coordinador en el área forestal en Castilla y León, Ricardo Fernández, que establezca «un servicio de extinción de incendios forestales público y durante todo el año, compuesto por técnicos, agentes, celadores, conductores de motobombas, peones mangueristas, escuchas y cuadrillas de bomberos forestales, todos trabajadores públicos, que a lo largo del año realicen labores de prevención y extinción de incendios de una forma racional y profesional».
Fernández lamentó que los medios con los que cuenta la Junta en invierno «son el apoyo de las cuadrillas de bomberos forestales» sean «totalmente ineficaces además de ridícula mente minúsculos» en incendios con frentes muy largos y alejados de las vías de acceso.
El coordinador sindical de los agentes medioambientales de Castilla y León insistió en que «los incendios han ardido días y días ante la mirada impotente de los agentes medioambientales, únicos trabajadores que han hecho el seguimiento». Y aseguró que algunos de los incendios que ha sacudido la provincia han ardido «durante ocho días totalmente descontrolados». Fernández insistió en que «esta vergonzosa situación no es nueva» y «ya no sólo no existe prevención, la extinción sólo se circunscribe al verano.
CC OO exigió a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente «que asuma las responsabilidades que le han sido conferidas en materia de incendios forestales y ponga los medios para evitar estos desastres medioambientales que por su negligencia y falta de profesionalidad se están produciendo».