Compostilla espera una mediación municipal antes de organizar su protesta
Los padres de alumnos del colegio Compostilla confían que en que se produzca una mediación del Ayuntamiento de Ponferrada con la Junta para buscar una solución a las quejas sobre los comedores escolares en la ciudad. «Vamos a darles un margen de tiempo y si no funciona, nos sumaremos a la protesta del bocadillo», decía ayer la portavoz del ampa Mónica Seoane, que espera que los responsables municipales se reúnan con los padres de los dos colegios.
La concejala de Educación, María Antonia Gancedo, reconoció ayer su preocupación, y aunque no dejó de recordar que los comedores escolares no son una competencia municipal, aseguró que el Ayuntamiento «hará lo que pueda».
Los padres del Jesús Maestro remitieron su queja en junio del pasado año a las Concejalía de Educación y Bienestar Social, además de a la Dirección Provincial de Educación y a la Consejería de Educación.
179 días de comida en plástico
«Ningún adulto aguantaría 179 días comiendo en un plástico», se quejaban ya entonces para reclamar «productos frescos de temporada, de la zona y bien cocinados» potenciando la presencia de cocinas en los centros educativos, y si no es posible con cocinas cercanas. Los padres reclaman otro modelo de comedor que evite «menús elaborados y conservados durante días antes de ser consumidos» y «el embalaje, la refrigeración y el transporte y la comida recalentada».
Los padres apuestan por un modelo de comedor escolar de «gestión directa o a través de asociaciones o entidades sin ánimo de lucro», que «de preferencia a empresas locales con cocina de proximidad frente alas empresas de cátering de línea en frío».