Descargan en los operarios de la basura los problemas del paro en Semana Santa
La concejala de Turismo les llama a la «reflexión» y asegura que la ciudad no se lo merece.

La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo en una imagen tomada en un Pleno. L. D. M.
dl | Ponferrada
Lejos de la autocrítica y sin miedo a señalar a terceros, desde el equipo de gobierno que encabeza Gloria Fernández Merayo se tiene claro que la huelga convocada en el servicio de recogida de la basura y la limpieza viaria de Ponferrada, que se desarrollará a partir del 3 de abril y que podría afectar de lleno a las Semana Santa ponferradina, es, cuando menos, una decisión adoptada por los trabajadores que acarreará consecuencias a toda la ciudad, en especial a los sectores ligados al Turismo.
Así lo dejó entrever ayer, en una comparecencia pública, la titular del área de Cultura y Turismo, María Antonia Gancedo, quien con la amenaza de huelga en el servicio de recogida de basuras de Ponferrada sobre la mesa, invitó ayer a la «reflexión» y cargó sobre los trabajadores del servicio toda la responsabilidad de lo que pueda pasar durante unos días en los que el número de visitantes a la capital berciana se incrementa notoriamente. La edil asegura que «Ponferrada no se merece que cualquier colectivo» estropee unas fechas tan marcadas cuando «si se quiere reivindicar, hay otros escenarios», consideró.
«Llamaría a la reflexión a todos aquellos que tienen en mente la huelga, pensemos que la haya o no la haya, ya no es bueno que estemos diciendo esto para la gente que tiene pensado venir», dijo Gancedo, asegurando que tal decisión no afecta sólo a una administración, en este caso el Ayuntamiento, sino que —defendió— «tenemos que ser conscientes de que estamos perjudicando a una ciudad entera, de que la Semana Santa es una fecha muy importante para el sector servicios y de que el turismo es un motor económico». «Cada uno que actúe en consecuencia», concluyo la concejala de Turismo, que pone en el tejado de los trabajadores del servicio de recogida de basura la pelota caliente.
Hay que recordar que la huelga convocada por los trabajadores del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos viene motivada por el estancamiento de la negociación del convenio colectivo. Una negociación en la que, como se pudo comprobar en la última reunión celebrada con la mediación del Servicio de Relaciones Laborales (Serla), no se ha podido acercar postuar al no poder tratarse ningún tema que tenga algún componente económico (por la situación de ‘interinidad’ en la que se está cumpliendo con el servicio después de que el Pleno del Ayuntamiento de Ponferrada decidiese anular la adjudicación).
Pese a ello, parece claro que para la responsable de la concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Ponferrada, el papel del consistorio, y dentro de éste el del equipo de gobierno de Fernández Merayo, en este conflicto no pasaría de ser el de un mero espectador.
Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que con la decisión plenaria por la que se anulaba la adjudicación del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, limpieza viaria del municipio capitalino y el mantenimiento de parques y jardines de la ciudad, la actual prestataria del servicio era atada de manos ante cualquier negociación. Y es que, con el contrato en proceso de readjudicación, cualquier acuerdo que se alcanzase con los trabajadores podría ser recurrido por la adjudicataria definitiva o incluso por el propio consistorio.
Así se lo hicieron saber los representantes de la actual prestataria a la propia Fernández Merayo en la reunión celebrada en la mañana de este martes, comprometiéndose ésta a entregar una autorización para que la empresa pueda entablar negociaciones con la parte social. Un giro más en el vacío que pretende realizar Merayo, en tanto en cuanto estaría por ver cómo acepta las condiciones negociadas la empresa que resulte adjudicataria del contrato.