Cuatro cartuchos y un solo disparo a no más de 80 centímetros del pecho
Con la llegada de los informes periciales, análisis de la ropa del fallecido y de balística, se han reconstruido los hechos.
Así, junto con la confesión del ahora encarcelado se concluye que aquel fatídico día 9 de octubre de 2015, Darío S.G. cogió en su domicilio la escopeta de caza con cuatro cartuchos y la metió en su coche. Antes de acudir al soto de castaños donde tuvo lugar el fatal desenlace, estuvo en un bar de la zona. Con posterioridad se dirigió a los castaños. Allí aparcó su coche, sacó del maletero la escopeta y la cargó con dos cartuchos. La escopeta cargada la dejó encima del capó de su coche. En esa situación, llegó a la escena su sobrino, con el que entabló una discusión al recriminarle este último que estuviera cogiendo castañas donde no le pertenecía. Acto seguido, tras la discusión, el tío de José R.R. fue al coche, cogió la escopeta se dirigió a su sobrino y le descerrajó un solo disparo de cartucho. El disparo, según los informes técnicos, fue a una distancia de entre 65 y 80 centímetros, casi a quearropa. La munición se albergó en el hemitorax izquierdo del fallecido, que dio dos pasos y se desplomó.