La dirección de Acerinox ratifica la apuesta por Roldán en una visita a la fábrica
dl | ponferrada
La dirección general del grupo Acerinox —propietario de Aceros Roldán— visitó ayer la fábrica de Santo Tomás de las Ollas (Ponferrada) para supervisar los trabajos de modernización de la línea de producción de uno de los tallares que recientemente se ha realizado para el acabado de barras de acero inoxidable. Una actuación en la que la multinacional ha invertido dos millones de euros y que, previsiblemente, no será la única, ya que la idea es ir renovando las diferentes líneas de producción.
«Esta inversión se ha centrado en equipos destinados a la mejora del proceso de fabricación, el control en línea de la calidad del producto y la ampliación de la gama de acabados», destacó ayer el director ejecutivo de Acerinox, Bernardo Velázquez, insistiendo en «la importancia de aplicar a todos los procesos de la factoría soluciones tecnológicas en el contexto de industria 4.0 y continuar con las inversiones en este campo, como recurso fundamental para afrontar la competencia asiática en nuestro mercado».
El director ejecutivo del grupo propietario de Roldán insistió en la idea que en su día defendió el director de la factoría berciana, apoyada en que sólo la modernización y la adaptación a las nuevas exigencias de producción garantiza la continuidad y en el tiempo y la competitividad.
«La digitalización de nuestra industria es el camino adecuado para competir con la sobrecapacidad instalada en Europa, el alto coste de la energía y la cada vez mayor presión de las importaciones», dijo Velázquez durante una visita a puerta cerrada a las dependencias de la fábrica ponferradina. Unas instalaciones por la que el grupo apuesta y así lo quiso poner de manifiesto la dirección con la visita programada. «Es parte de la apuesta por el futuro de la factoría».