Acusan a un vecino de Cabañas de quemar siete hectáreas en Corullón
Investigado como presunto autor de un delito de incendio forestal por imprudencia grave.
c. f. c. | ponferrada
El fuego quemó siete hectáreas de monte bajo y sotos de castaños en el monte Alba de Corullón el pasado 8 de abril y la Guardia Civil y los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León señalan a un vecino del municipio de Cabañas Raras de 51 años de edad como presunto responsable del incendio debido a una imprudencia en la quema de rastrojos.
Así lo confirmó ayer de la Comandancia de la Guardia Civil en León en una nota de prensa donde dan por esclarecido el delito de incendio forestal cometido en la zona. El presunto autor del fuego ya había sido denunciado por agentes de la Guardia Civil de Villafranca del Bierzo poco antes del incendio por realizar la quema de rastrojos sin cumplir con las condiciones estipuladas en la autorización administrativa que había obtenido.
La investigación posterior, en la que han colaborado además agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en Ponferrada, y personal de investigación de incendios de la oficina comarcal de Medio Ambiente de Villafranca del Bierzo, permitió, según informó ayer la Subdelegación del Gobierno en una nota, «situar el origen del fuego en el soto de la persona previamente denunciada». Se trata de un vecino de Cabañas Raras de 51 años de edad que ha sido investigado como presunto autor de un delito de incendio por imprudencia grave. Las diligencias instruidas y las personas relacinadas con la investigación han sido puestas a disposición del juzgado de guardia de Ponferrada, añadió la Subdelegación.
El Seprona recomendó en la misma nota a quienes quemen rastrojos con autorización que realicen una franja de cortafuegos aradas en todo el perímetro donde se queme la maleza con una anchura no inferior a los tres metros. La quema debe iniciarse después de salir y el solo debe haber acabado al menos dos horas antes de su puesta. Las superficies donde se queme deberán estar además a más de 400 metros de terreno forestal y quienes se encarguen de la quema deben prestar especial atención para que el humo y las pavesas no afecten viviendas, naves u otras instalaciones. No se podrá quemar en días de viento, deberá haber personal dotado para evitar la propagación del fuego y comunicar el lugar, hora y superficie a quemar.