La Junta invierte 32.800 euros en diques para reducir el arrastre de cenizas del incendio al Oza
Construye ‘albarradas’ para que los materiales sedimenten y proteger al desmán ibérico

Una de las ‘albarradas’ o diques de madera de la zona ya construidas en la Tebaida berciana. DL
C. FIDALGO | PONFERRADA
Les llaman albarradas y son diques de madera que buscan represar el flujo del agua después de las lluvias y que el terreno sedimente para reducir los arrastres de ceniza que llegan a los ríos tras un incendio. El Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta en León y el Centro de Servicios y Promoción Forestal (Cesefor) ya ha comenzado a construirlos, como madera de la zona, en dos pequeños valles que vierten sus aguas directamente al río Oza, en la ladera del arroyo de Montes, con una inversión de 32.800 euros que forma parte de las actuaciones de emergencia para restaurar el hábitat del desmán ibérico; un pequeño mamífero acuático que habita en los ríos y lagos del norte de la península y que se encuentra en situación vulnerable.
Parte de la zona afectada por el reciente incendio de la Tebaida Berciana pertenece a una zona protegida habitada por poblaciones de desmán ibérico, una especie cuyo hábitat está amenazado por los arrastres de sedimentos tras los incendios, según explican fuentes de la Junta. Los diques o albarradas pretenden frenar la erosión que producen las aguas en zonas de montaña quemadas como la de la Tebaida, donde la ausencia de vegetación hace que apenas penetren en el suelo. Se trata de aguas muy turbias debido a la elevada presencia de partículas y cenizas en suspensión, además de los nutrientes que llevan en disolución, y que contaminan los arroyos cuando nada las detiene, según explican los técnicos.
La Junta y Cesefor también están creando fajinas de material vegetal en las laderas afectadas por el incendio para reducir la erosión. La operación incluye tratamientos selvícolas que favorezcan la regeneración del robledal afectada por el fuego. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que ha solicitado apoyo al Ministerio, asegura que las actuaciones de emergencia ya han permitido reducir el aporte de sedimentos tras las últimas lluvias.