TRAS APARECER TRAZAS DE ARSÉNICO Y MOLIBDENO EN LOS VERTIDOS DE CENIZAS
«Endesa se escuda en una merma de calidad en el carbón del Bierzo»
Tras negar que no esté entrando carbón en las térmicas, el director general de Energía y Minas de la Junta reconoce que los principales escollos que se han cruzado en el camino hacia la recuperación de las empresas mineras son «el embargo de Hunosa (a Uminsa) y un problema de calidades que ha denunciado Endesa para los carbones de Torre y Fabero, que es algo que no se había producido nunca».
Sobre este último punto, González Mantero desvela que «Endesa denuncia que el carbón tiene una composición peor de la que tenía antes, lo que desde el punto de vista geológico es curioso, pues las formaciones son exactamente las mismas. E incluso están poniendo de manifiesto un problema con los vertidos de cenizas en el vertedero, pues esos vertidos pueden tener unas trazas arsénico y molibdeno que, de alguna manera, les haría incumplir la autorización ambiental que tiene la central. Pero el carbón es el mismo. En los análisis que nos pasan sí aparecen esas trazas, pero desconocemos si son nuevas o las ha habido siempre y si, realmente son un problema para poder comprar el carbón».
Además de esta situación que se ha planteado en la central de Compostilla, el director general de Minas también se refirió a otro problema que ha llevado a la térmica a ‘perder’ 50 millones de euros. «Durante las huelgas de 2012 se quedó sin carbón nacional y tiró de reservas compradas antes de 2010, con la idea de reponerlo. Teóricamente no podía utilizarlo con el Real Decreto 134 y esto le ha supuesto una sanción o falta de pago que tenía que haber recibido por vía de ese Real Decreto de más de 50 millones de euros». Este frente podría ser otra de las bazas que se jugaran en la negociación.