PSOE y Ciudadanos impiden regular con una ley el cierre de las centrales térmicas
El ministro Nadal recurrirá a un reglamento para que el proceso no dependa en exclusiva de las empresas eléctricas

Imagen de archivo de la central térmica de Compostilla II en Cubillos del Sil. BARREDO
EFE / J.C F. | Madrid /Ponferrada
El ministro de Energía, Álvaro Nadal, desveló, en la comparecencia de ayer tras el Consejo de Ministros, su intención de recurrir a la vía de la regulación por vía de reglamento (y no de ley), el cierre de las centrales térmicas. Una medida que, según Nadal emprenderá habida cuenta de que no ha «encontrado interés en el PSOE y Ciudadanos para regular este proceso de cierre de las centrales a través de una ley». El ministro recalcó que el cierre de las centrales no puede depender únicamente de decisiones empresariales porque influye en la configuración del mix energético (reparto de la capacidad de generación entre las distintas tecnologías), una cuestión que, a su juicio, es competencia del Parlamento y del Gobierno.
Nadal anunció su intención de elaborar «una regulación reglamentaria lo más amplia posible. Haremos lo que podamos con rango reglamentario. Este tema no puede estar sin regular».
El ministro se mostró especialmente duro con los socialistas por el rechazo mostrado, a la vez que en su comparecencia, hacía mención explicita a la central de Compostilla II. Una térmica cuyo futuro pende de un hilo tras la última vuelta de tuerca dada por la Unión Europea da la hora de rebajar todavía más los límites de emisiones permitidas para el horizonte de 2021.
A través de esta vía reglamentaria, el ministerio de Energía deberá plasmar el endurecimiento de las condiciones para que las centrales térmicas puedan echar el cierre, asumiendo las exigencias planteadas, entre otros por la Junta de Castilla y León.
Unos planteamientos que pasarían por sumar al informe que se exige en la actualidad de REE —en el que se debe resolver si la unidad de producción en cuestión es imprescindible para garantizar el suministro en España—, otros dos requisitos: cómo influirá en la competitividad del país y la economía de las familias sustituir esta tecnología por otra y también una valoración del grado de dependencia que con la nueva tecnología que se implantese se pasaría a tener de fuentes o combustibles extranjeros.
Unas exigencias que habían sido bien recibidas por la Mesa de la Energía constituida en el Bierzo en defensa de las térmicas y la minería del carbón, y que les llevó a mantener una reunión en fechas recientes con los portavoces de los principales grupos con representación en la comisión de Energía del Congreso, donde, en principio, les habrían brindado el apoyo expreso a esa futura ley regulatoria.